Señora... Estamos en una misión de Dios

martes, julio 28, 2009

Maradona 2 Barça 0

El Barça viaja a Estados Unidos dejando Guardiola deberes en Barcelona. Begiristain le ha encontrado acomodo a Keirrison en el Benfica durante un año en el que su ficha la compartirán a partes iguales los dos clubs pero en las dos próximas semanas debe solucionar el fichaje de Chgrinsky, el joven central del Shakhtar del que se ha enamorado el entrenador blaugrana y que, una de dos, está llamado a iniciar la jubilación de Puyol o viene a convertir a Henrique en un fantasma tipo Manolo Hierro, que se marchará del club sin tener ni la ocasión de fracasar. Y, si eso ocurre, alguien debería explicar o argumentar los diez millones de euros que costó su fichaje hace un año... a la misma empresa (Traficc) de la que ha llegado Keirrison.

Pero más allá del proyecto Chgrinsky, de la cesión de Keirrison o del esperpento en que se convirtió la presentación de Ibrahimovic (en lo cual no tuvo ninguna responsabilidad el club), al entrenador del Barça se le apareció ayer un primer problema a la vuelta de la esquina. Maradona, ese hombre, ha convocado a Messi para un amistoso en Rusia. Manda pelotas. Cuatro días antes de jugar en San Mamés el partido de ida de la Supercopa de España, Leo Messi tiene que participar en una pachanga en Moscú. Bueno, ojo, no es una pachanga porque viendo como está la selección argentina ahora mismo, cualquier resultado de ese equipo es observado con lupa por todo el país. Así que el Pelusa de las narices no se atreve/no puede obviar la llamada de sus mejores hombres.

Y esa convocatoria de Messi, se mire por donde se mire, sí es un fiasco que apuntar a la diplomacia blaugrana. Lo es porque hace escasamente un año la participación del jugador en los Juegos de Pekín se contempló como una jugada de futuro del Barça según la cual (hoy por ti mañana por mi), la AFA sería lo más benevolente posible con el club y no llamaría al futbolista más que en partidos oficiales o amistosos que, para nada, pudieran perjudicar su preparación o participación con el Barça. La primera de la temporada en la frente. Y no será la última por cuanto la primera quincena de septiembre Argentina poco menos que se juega la vida en las eliminatorias sudamericanas para el Mundial recibiendo a Brasil y visitando a Paraguay en dos partidos que no son de alto riesgo para Messi. Son, simplemente, a vida o muerte.

Puede que, de hecho, Guardiola tampoco tuviera previsto alinear de salida a Leo en San Mamés pero no puede ocultarse que ese partido en Rusia es una tocada de narices en toda regla. Así es Maradona.
-.- Por cierto, Laporta se ha salido con la suya y ha conseguido arrodillar a toda la clase política políticoscatalana. Se cargará el Miniestadi como quería. Es un mal día para el Barça y peor aún para Barcelona.

jueves, julio 23, 2009

PEP NINGUNEA AL PRESIDENTE

Cerrado el culebrón de Eto'o/Ibrahimovic y aterrizado como un fantasma en Barcelona Keirrison, todo lo demás quedará en un segundo plano. La actualidad la marcará la expectación por el crack sueco... Pero en Inglaterra Guardiola ha dado su primer golpe de mano. Silencioso pero firme.

Cinco minutos, no mucho más, ha durado el primer encuentro cara a cara entre Joan Laporta y Josep Guardiola en Marlow. De sorpresa apareció por la mañana el presidente en el hotel de concentración del equipo y menuda sorpresa se llevó al comprobar la poca gracia con que el entrenador acogió su presencia. Saludó 'a tort i a dret' a todo el que se le puso por delante, se abrazó con cualquiera que se cruzó con la mejor de sus sonrisas y se vio obligado a acceder al entrenador en su despacho, el terreno de juego. Y Pep no le concedió más de cinco minutos de su tiempo.

Lo que se presentará como una 'minicumbre' amistosa entre los dos máximos exponentes del Barça, pensándolo bien, no ha sido más que la demostración de lo alejados que se encuentran. Laporta tensa la cuerda para acercar a Guardiola pero el entrenador se mantiene, educada pero firmemente, lo más alejado de él que puede. Hace un año, siendo un 'pipiolo' tuvo que cargar con el muerto de facturar a Deco, Ronaldinho y Eto'o y ahora, con el apoyo de los títulos, se ha puesto a la espalda (para agradecimiento de sus hombres) el despido de Samuel, con una apuesta tan arriesgada como firme que deja al descubierto el inmenso poder que ha adquirido. Y si no es suficiente, con añadir que sigue emperrado en el fichaje de Chgrinsky (lo fiche o no) se pueden sacar las conclusiones oportunas.

Al presidente nada le haría más feliz que sentarse ante todo el mundo junto a su entrenador firmando su renovación. Sería su legado final. Pero Pep no tiene intención de caer en esa trampa envenenada. Sigue a lo suyo y, más listo que el hambre a la vez que más inteligente que el primero de la clase, prefiere mantenerse en su sitio. Y, queriéndolo o no, guarda las distancias con Laporta. Hoy, en Inglaterra, le ha dejado bien claras las cosas. Y el presidente, con la sonrisa forzada, ha tomado las de Villadiego para volver a Barcelona sin arrancar una triste fotografía que mostrar la felicidad que le gustaría hacer ver embarga a su entrenador. Se ha conformado con hacer cuatro toques (o payasadas, como se prefiera) y a otra cosa mariposa.

CAMBIO DE CROMOS... Y DE ESTILO

Se va Eto'o y llega Ibrahimovic. De la noche a la mañana el camerunés ha pasado de ser el mejor '9' del universo a cederle tal honor al sueco. Eso en Barcelona, claro, porque en Milán ocurre lo contrario. Pero es curioso que ahora valgan más los 154 goles en 336 partidos de Zlatan que los 130 en 192 de Samuel. ¿Que nos vamos a divertir un montón? Genial. Ojalá el salto mortal de Pep Guardiola con su apuesta decidida por este cambio no acabe volviéndose contra él. Porque si contra él se vuelve, quien saldrá más perjudicado será el Barça.

¿Qué podemos esperar de este cambio de cromos? De entrada vamos a descubrir a un futbolista tan fantasioso como anárquico. Ibrahimovic tiene una calidad que a Eto'o no se le adivina ni durmiendo y es capaz de hacer maravillas con el balón en la misma medida que, sin él pero colaborando en ataque, sabe dirigir, desmarcarse y arrastrar defensas con una facilidad pasmosa. Puede tener tanto remate como el camerunés, le supera, obviamente, en el juego aereo y, aunque pudiera parecerlo, no es, para nada, más lento en carrera que Samuel. Con o sin balón, sorprende por una velocidad extraña en un tipo de su altura.

¿Todo bien? 'Ja ho veurem'. ¿Qué pierde el Barça con el cambio? Según todos los medios que hablan en boca del entrenador no se va a perder nada, pero algo va a cambiar en el juego del equipo. Un detalle tan mínimo, pequeño e insustancial que puede obligar a reinventarse al tricampeón. Ibrahimovic, en el Ajax, en la Juve o en el Inter y hasta en la selección, nunca se ha preocupado de pasarse un partido, ni medio, ni un cuarto, presionando la salida de balón por parte del contrario. Así como podíamos ver a Eto'o como un búfalo corriendo tras el balón cuando éste lo poseían centrales o laterales contrarios, Ibra lo hará como un colibrí... Y sin pasarse. Así que ya veremos si Messi y/o Henry, obligados por la imagen del camerunés, siguen rompiéndose los cuernos en ese sentido día sí día también.
¿Más? Eto'o por la izquierda, por la derecha, por el centro y por donde haga falta. Su capacidad de sacrificio para adaptarse a todas las posiciones es, creo, digna de elogio. Eso sí, siempre dentro de un orden establecido que era, fue, el juego con tres puntas. ¿Cuántas veces hemos visto jugar al Inter con tres puntas? Ni ante la Reggina! Eso, sin tener en cuenta que Ibra, si es que no le convence de lo contrario Guardiola, no es un delantero centro al uso, sino que juega más a su aire.
Entonces... ¿Estamos ante el cambio de cromos o de estilo? Cuando Romario aterrizó hace 16 años en el Barça se le recibió con todos los honores y, sí, se disfrutó de él a lo bestia. Aquel Barça, otra vez, ganó la Liga en la última jornada y gracias a un error de terceros y no se presentó a la final de la Champions en Atenas. Romario prometió 30 goles y los marcó pero su llegada fue el principio del fin (o el epílogo) del Dream Team. Aquel equipo pasó de jugar sin un '9' fijo a jugar exclusivamente para él. Se oscureció Eusebio, se hartó Laudrup, se apagó Bakero... El mismo Cruyff que condenó a Lineker no dudó en traicionar sus principios futbolísticos para dar entrada a Romario. Y el cambio de estilo enterró a aquel Barça.

Esperemos no tener que mirar demasiado a San Siro en el futuro inmediato con añoranza de un negro al que nadie 'amaba' en el Barça, al que pocos defendían pero que puede que muchos echen de menos.

martes, julio 21, 2009

PALABRA DE PEP

Puyol, si alguna vez lo pensó, ya puede sacarse de la cabeza irse. Henrique, si muestra lo que de él se espera, tendrá taquilla en el Camp Nou. Márquez seguirá (lo cual no quiere decir que vaya a renovar). Gudjohnsen irá de gira, lo cual no quiere decir que vaya a quedarse. Keirrison no llegará ni a vestirse de blaugrana porque será cedido. Cáceres también irá cedido (a la Juventus como destino más probable o al Tottenham si no cuadra la negociación italiana). Palabra de Pep. Sentencia final.

¿Y Eto'o? Adiós. Sin ira de ninguna clase, sin aspavientos, sin malas caras ni reproches. Pero adiós. Guardiola justificó su decisión (¿suya solamente?) en una cuestión de feeling, de sensaciones, de olfato a fin de cuentas. Lo ha pintado todo como una cuestión personal apartando muy mucho de cualquier polémica a los futbolistas. Por mucho que el grueso de la plantilla estuviera del camerunés hasta la coronilla y esté más feliz que una perdiz con su marcha. Eso Guardiola nunca lo confesará porque para lo bueno, para lo malo y para todo lo demás él es el único responsable. La decisión es suya a pesar de todo y de todos.

Regresó Pep y después de mes y medio de sombras se hizo la luz. Puso voz a todo lo que se sabía, se rumoreaba o se temía y cualquiera que pudiera considerarlo como una locura se cuadró. Nadie se atreve a poner un pero a las sentencias del entrenador. Los temores ante la política de fichajes del Real Madrid neogaláctico ya son menos después de escuchar a Pep; la depresión ante la imposibilidad de fichar a Ribéry ya es menos escuchando a Pep y el atrevimiento de sacarte de encima al goleador del equipo es hasta lógico cuando lo escuchas de su boca.

Elegante hasta la exasperación, Pep Guardiola cogió el toro por los cuernos y devolvió la calma al barcelonismo. Aparcó el éxito del triplete y advirtió que se empieza de cero. Puede que sea así, pero él, a la vista de todas las reacciones mediáticas a su primer discurso, está por encima de todo y de todos. hace un año era el 'Salvador'. Hoy es, ya, el 'Mesías'.

jueves, julio 16, 2009

ERC AL SERVICIO DE LAPORTA

Gracias a que las encuestas le otorgan una posibilidad real de acceder al poder en el ayuntamiento de Barcelona, CiU juega la carta populista y mantiene parada la recalificación del Miniestadi. Con ICV como única fuerza del tripartito fiel a sus ideas, el PSC hace bailar como una marioneta a ERC, un partido tan histórico en Catalunya como histérico y sin rumbo en la actualidad, que con tal de mantener una cuota de poder sería, incluso, capaz de pactar con el mismísimo diablo.

La figura delJoan Laporta tricampió le ha devuelto la energía parlanchina y nuevamente se atreve a poner en primer plano una recalificación que acabará siendo la tumba del Miniestadi y, lo peor, la locura de Les Corts, un barrio que ha convivido medio siglo en paz con el Barça y que está abocado a convertirse en el parque temático de un club que, por medio de sus dueños, enterrará su bienestar. Porque, más pronto que tarde, la postura convergente cambiará, desde el poder o desde el pacto, hacia esa recalificación que se vende como el paso adelante de un barrio pero que, en realidad, no será más que un pelotazo urbanístico para mayor gloria del Laportismo, con o sin él, en busca de regalar al Barça unas plusvalías financieras que oculten la pérdida asombrosa de patrimonio.

Apenas un día después que el President Jordi Pujol se metiera en camisa de once varas considerando al Barça una suerte de selecció catalana in pectore, los asuntos deportivos del club pasan a un segundo plano, como si nada importasen, a la sombra de un Laporta otra vez salvador de la patria a través de cualquier aparición. Lo hace al lado del mequetrefe Salvador Sostres (un vividor de buena familia) para presentar un libro '¿independentista?' de la misma manera que, al día siguiente, es capaz de reirle las gracias al Rey de España, opinar sobre el Estatut o dar clases de buen ciudadano.

Con Pep Guardiola convertido en su salvador involuntario, se han pasado todo un año viviendo de rentas sin preocuparse del futuro del club. Apenas se han preocupado de nada más que de aumentar-recuperar su nivel de popularidad y con la pretemporada a la vuelta de la esquina la realidad está a punto de darles un buen revolcón... que la prensa amiga y la nula intención de polemizar del entrenador se encargarán de borrar del primer plano. Al final, si Eto'o se queda será una solución lògica y si se marcha bajo sus parámetros pagando el gusto y las ganas por su sucesor, todo se vestirá de 'necesidades del mercado'. El fracaso que se presume con el tema del camerunés a nadie importará, como tampoco la necedad en la negociación de Ribéry porque como tenemos la mejor plantilla del universo no hará, en realidad, falta nada más.

Y Guardiola comenzará la temporada con lo que le den. Y callando. Y haciendo buenas caras a todo el mundo que le hable de ganarlo todo, desde el Gamper hasta la Champions del Bernabéu porque nadie hay mejor. Y vivirán en la autocomplacencia, otra vez, hablando de la sucesión, buscando implantar el Laportismo después de un Laporta llamado a ocupar nuevos espacios públicos mientras el vestuario volverá a quedar en un plano secundario.

Lo han hecho todo mal. Tan mal, que esta última vuelta de tuerca con el Minestadi será el punto de partida a ninguna parte. Les Corts se aboca a la locura, el club a perder patrimonio futuro para salvar el presente y el equipo a vivir solo, sin nadie que de él se ocupe más allá de sus propios profesionales. Y con ERC medrando en todas direcciones para mantenerse en todos los sillones posibles. Cualquier día de estos, al tiempo, nos desayunaremos con la foto de Laporta y Joan Puigcercós. A partir de ahí, ya todo será posible...

lunes, julio 06, 2009

FLORENTINO AMPLIA EL BERNABEU

El aforo del Santiago Bernabéu, salvo error, omisión o, quizá, ampliación supersónica, es de 75.000 asientos. Esta noche, en un acto de masas como no se recuerda, el Real Madrid ha presentado a la joya de la corona, Cristiano Ronaldo. Bien. Vale. Felicidades para los que lo quisieran y tal y cual pascual. Pero, curioso no deja de ser por no decir otra cosa, las cifras de asistencia que se han dado al acto no rebajan la cifra de 80.000 personas. O, llegando al paroxismo, el diario Marca, el más leído del país, se descuelga anunciando que allí, en las gradas, había congregadas ¡90.000 personas! Y todo eso teniendo en cuenta que las imágenes ofrecían un claro bien evidente en la grada inferior de uno de los goles. Todo sea por el record de los records...

Se puede informar, se puede sesgar la información llevándola a tu terreno o, directamente, se puede mentir para una causa que ya no se sabe cuál es. Desde el momento en que Florentino Pérez regresó a la presidencia del Real Madrid, el soporte mediático para con el club merengue ha pasado de ser el lógico a un club grande (si se quiere el más grande del país) a convertirse en la única razón de ser de toda la información deportiva. Poco importa que Pedrosa gane en Laguna Seca y que Lorenzo sea tercero lesionado hasta los topes, menos que Federer se convierta en el mayor campeón de la historia del tenis, que Alberto Contador rivalice con Lance Armstrong por el liderato de equipo en el Tour de Francia o que Aschwin Wildeboer sea plusmarquista mundial de los cien metros espalda. Como mucho se puede dar publicidad a la movida que vive el València porque, de rebote, perjudica el fichaje de Villa por el Barça y sirve para engrandecer más si cabe la supremacía blanca. Por no hablar, tampoco, del fichaje del tal Nakamura por el Espanyol. Un futbolista superdotado que de haber desembarcado en Madrid tendría tratamiento de estrella por todos los medios audiovisuales pero que, sin embargo, es poco menos que un fantasma en esta orgía de sabor madridista.

Todo pasa por el Bernabéu. Desde que fichó Kaká y hasta que lo ha hecho Cristiano Ronaldo, la información se reduce en su 90 por ciento al entorno mediático madridista. Y, si para ello hay que inventar o, directamente, mentir, se hace. Y a ver quien se atreve a llevarles la contraria. Después, al tiempo, habrá quien se extrañe de recibimientos ostiles en La Coruña, Tenerife o Mallorca a esa cruzada blanca que viene a salvar el mundo del fútbol. Pobre de aquel Capdevila que se atreva a rozar la espinilla de Cristiano o de aquel Albelda que aburra a trompicones la magnificencia de Kaká. Todo está preparado para que el nuevo proyecto faraónico de FP alcance la gloria sin tener en cuenta a nada ni a nadie más.

Hoy se ha puesto la primera piedra del futuro en el fútbol español. Sólo cabe confiar en que esa construcción acabe cayendo como un castillo de naipes.

miércoles, julio 01, 2009

PACO FORTES

El mismo día que el Bernabéu enloquecía con la presentación de Kaká, que Barcelona retumbaba con el concierto de U2, que Mesalles dejaba a Laporta como mentiroso y colocaba involuntariamente en primer plano a Guardiola o Begiristain (miedo me da) viajaba a Asturias para conversar con David Villa, una pequeña y marginal noticia daba cuenta de que un tal Paco Fortes sobrevive a la miseria, a la más absoluta de la pobreza y que, gracias a la ayuda de la Agrupació Barça Veterans empieza a salir adelante, trabajando en el puerto pocos meses después de resguardarse del frío durmiendo en una camioneta, el único bien material que le quedó de su carrera deportiva.

Fortes, el Feo, aquel extremo ambidiestro que tuvo un explosivo pero fugaz paso por el Barça a mediados de la década de los 70 y que redescubrimos, ya mayores todos, haciendo historia en Portugal, como entrenador de un modesto Farense al que desde el banquillo llevó a Europa después de ser considerado el mejor futbolista de su historia. El Feo Fortes, aquel tipo que al que pundonor, mala leche y entrega no bastaron para hacerse un hueco fijo en la plantilla del Barça pero que formó parte del once que ganó la primera Copa del Rey tras la dictadura y de la plantilla que nos hizo llorar en Basilea, con aquella Recopa que hoy a muchos les suena a prehistórica y caduca por la bonanza que disfruta este club en la actualidad.

No somos nada. Ni quienes nos mantenemos a flote merced a un mayor o menor sueldo, suspirando por no caer en la depresión laboral de un 'ere' cualquiera ni, tampoco, los que algún día se bañaron en la ostentación y que, sin saber cómo, se descubrieron a si mismos en la mayor de las miserias. Es famoso el caso de Julio Alberto, a quien la providencia, en el último momento, salvó del desastre al que se había condenado él mismo. Y hay no pocos más ejemplos de futbolistas que tuvieron fama, dinero y poder para perderlo de manera lamentable. Y en esas cayó Fortes, ese loco bajito que un día, hace más de tres décadas, asomó por el Camp Nou procedente de Fabra i Coats con la esperanza de hacerle la competencia a Rexach.

En la revolución inacabada que pretendió dirigir Hennes Weisweiler en el Barça, destacó su apuesta por la cantera. Aquel entrenador alemán al que Johan Cruyff echó del club, apenas si tuvo tiempo de empujar al primer equipo a José Vicente Sánchez, Miquel Mir, Paco Fortes o Miquel Corominas. De todos ellos, sólo el primero hizo historia en el Camp Nou como centrocampista o lateral derecho, , jugando más de 400 partidos en once años; Mir, tras un fugaz paso por el Barça y tras no triunfar en Santander o Valladolid, se retiró en el Terrassa, Corominas se hizo hueco en el Salamanca para retirarse en el Espanyol antes de iniciar una trayectoria como entrenador de categorías modestas y Paco Fortes, el Feo, tuvo una irregular carrera en España en Málaga, Espanyol y Valladolid, hasta que en 1984, ya con 29 años, se decidió a probar suerte en un modesto y desconocido club portugués llamado Farense.

Allí, en Portugal, quien ayer se enteró de su triste presente no puede por menos que echarse las manos a la cabeza. Porque Fortes es, en tierras lusas, una especie de ídolo en la modestia. Cinco años como futbolista y nueve como entrenador le llevaron a la gloria. Metió al equipo en una final de Copa en 1990, lo colocó en la quinta posición liguera en 1995 y llegó a jugar una Copa de la UEFA, algo impensable en un club que contemplaba la zona media del fútbol portugués como una quimera. Hoy el Farense, destrozado por asuntos financieros que le llevaron a la quiebra, revive en la quinta categoría del fútbol luso y Paco Fortes lo hace en el puerto de Barcelona. Porque desde que en 1999 se peleó con los dirigentes del club de Faro, la suerte decidió darle la espalda y 'algo' impidió que culminasen unas negociaciones que había iniciado con el Boavista. Su estrella fue apagándose en clubs de segunda fila hasta que una frustrada experiencia en Marruecos y otra fracasada en el Pinhalnovense le expulsaron del fútbol.

Fortes ni es el primero ni, por desgracia, será el último que pasa de la cúspide al infierno. Pero para los que, de niños, le vimos correr por la banda del Camp Nou es alguien que forma parte de nuestra historia particular. Puede, probablemente, que sea invisible a ojos del faraónico fútbol de hoy en día, pero siempre será uno de esos tipos que a uno le hacen regresar, aunque sea por un instante, a esos días de la niñez, a la alegría de aquella Copa ganada a la UD Las Palmas o a la frustración de la una noche que no se pudo remontar al PSV.

Ojalá la vida te de otra oportunidad, Feo.