¿UNA SIMPLE BORRASCA?
Al Barça le amenaza tormenta en el momento más inoportuno. Cuando se presta a entrar en el último y decisivo tercio de la temporada aparecen pequeñas grietas que de no cerrarse de inmediato y sin contemplaciones pueden llevar a un equipo enchufado al desastre. Empieza por la guerra entre Laporta y TV-3 que, de momento, le está suponiendo al canal televisivo una sangría de audiencia; sigue con las paridas de Eto'o en una entrevista a un medio extranjero, continua con las explosivas declaraciones de Laporta a primera hora de la mañana (¿o quizá eran para él a última hora de la madrugada?) a una emisora de radio y acaban con el Espanyol dando el campanazo en el Camp Nou y sembrando de dudas a todo el barcelonismo.
Hay quien dice que 'res, no passa res', y que ya les gustaría estar a los demás en la situación actual del Barça. Deportivamente es cierto, sí, aunque bueno será que en los dos-tres próximos partidos desaparezca esta sensación de empanada mental que ha atacado a Guardiola y su plantilla. Porque, siendo verdad que este Barça no puede perder el crédito de la noche a la mañana, también lo es que más allá de arbitrajes absurdos el equipo anda en un momento menos alegre de lo normal esta temporada. Más allá de lo que pueda suceder en Lyon, el partido del Calderón, la imagen que allí ofrezca el Barça por encima de un resultado más o menos espectacular, debería ser la clave de lo que se le avecina.
Porque, ojo, fuera del campo empiezan a sucederse ventiscas poco agradables. Habría que preguntarle a Laporta porque cuando en verano se conocía ya el problema con TV3 su junta no movió un dedo. Es de ilusos pensar que la Corporació, sin más, haría frente a una deuda que no considera suya y en ese momento, superada (con más pena que gloria) la moción de censura, la junta del Barça tiró por el camino de enmedio, sin encomendarse a nada y pensando que ya habría momento para pensar en ello. Ahora, o hace unas semanas, con el equipo lanzado en todas las competiciones, a Laporta se le ocurrió que era el momento más oportuno de abrir la caja de los truenos y como los medios no osarían descubrir sin miramientos el pastel, TV3 está al borde de un ataque de nervios... Pero, cuidado, esta guerra no ha acabado y la factura a pagar por el presidente del Barça puede ser muy alta. O muchísimo.
De sus explosivas declaraciones casi que no vale la pena hablar. Hay quien dice que pueden ser una manera de restar presión al equipo y hay quien considera que a ciertas horas de la mañana, o de la noche según se mire, es mejor callar. Pero al presidente del Barça parece que todo eso le da igual. Se vuelve a sentir fuerte y atropella a todo lo que se le pone por delante. Pero lo que sí es digno de estudio es el tema Eto´o. El camerunés, que siempre va por libre, ha tenido ya más de un problema en el vestuario esta temporada a pesar de que nada de ello ha salido a la luz pública. Ese mal entendido (o no) ocultismo de los medios afines al club han mantenido en la cocina alguna que otra movida en el interior del equipo pero ahora se hace difícil seguir con ello. En el campo del Betis, sin ir más lejos, dejó vendido a su entrenador y a éste, Guardiola, no le tembló el pulso a la hora de hacer pública aquella ´conversación´en la que el jugador le desobedeció. Después le dio por hablar sin dirigirse a nadie pero insinuando que a él no le hace falta besar escudos como a otros... ¿un recado para alguien?. Lo cierto es que sus palabras no sentaron bien a sus compañeros ni al entrenador y la mejor explicación de ello fue que, en parte, reculase poco después para exclamar que quiere seguir en el Barça. Falta saber hasta qué punto el Barça quiere que siga. Eso ya se verá.
Pero todo llega en el momento más inoportuno. Cuando el desahuciado Madrid recorta cinco puntos en apenas una semana y se coloca a siete, que para ellos, claro, deben ser cuatro porque darán, supongo, por ganado el derby del Bernabéu, el juego del Barça empieza a ofrecer algunas dudas a la vez que el Madrid golea. No. No es el momento más dulce de la temporada y bien haría Laporta, si quiere templar a todo el entorno, en tender puentes de entendimiento con TV3, olvidarse de enemigos fantasmas y dejar que sea otra vez el equipo, y sólo el equipo, el protagonista de la temporada. Mientras lo fue, no lo olvidemos, las cosas fueron de maravilla. Será casualidad. O no.











