Señora... Estamos en una misión de Dios

martes, abril 29, 2008

SE ACABO

Si no marcas, no ganas. Es la ley del embudo. Ahora es cuando, enfriados de golpe, podemos pensar en ello, en restar todas esas alabanzas gratuitas que se le dieron al Barça a raiz del 0-0 de la ida, obviando que aquella mayúscula superioridad en la posesión de balón del Camp Nou no fue más que una cortina de humo. Ahora puede, sí, reconocerse que en el fondo el Manchester United no jugó contra el Barça, sino que, más que eso, 'jugó con el Barça'. Porque, no nos engañemos, hoy ha sido más de lo mismo. Más allá de diez minutos para soñar, en cuanto el bueno de Zambrotta (el mejor de la eliminatoria) ha convertido un rechace en un pase mortal a Scholes ha comenzado la lenta pero irreversible agonía de este equipo.

Adiós. Se ha acabado. En cuanto se vició el círculo virtuoso se comenzó la cuesta abajo y cuando se cambió el círculo virtuoso por la cultura de los fantásticos se entró en barrena. La mentira del 'código interno', el engaño de Henry, la desaparición de Ronaldinho... En cuanto el Barça se ha encontrado con un rival de entidad en Europa ha cogido los bártulos, ha dimitido y se ha ido para casa. ¿Hacia dónde hay que mirar ahora? El vestuario hace tiempo que olvidó el compromiso pero, peor aún, en los despachos, en el palco, se ha pretendido tapar todas las carencias con una huida hacia adelante que nos ha conducido a la nada.
¿Es momento de no cargar las tintas? Pues no las carguemos. No recordemos que este equipo ha sido incapaz de plantarle cara al Madrid en la Liga y que ha doblado la rodilla ante ese Madrid, ante el Villarreal, el Atlético de Madrid, el Getafe o el Betis; que no ganó al Racing, al Almería, al Espanyol, al Sevilla... Tomemos las cosas con calma, con filosofía y frialdad. Pero, por Dios, confiemos en que los que mandan también decidan. Esto se ha acabado. No le demos más vueltas. Y no argumentemos ahora que se ha plantado cara al Manchester United ni queramos vender la moto de que se mereció más suerte. En el momento de la verdad, cuando era ganar o morir, no se ha marcado un solo gol en 180 minutos y se ha pretendido fiarlo todo a Messi. Y por muy bueno que sea, que lo es... No es Maradona.

Adiós. Sí, fue bonito mientras duró... Pero hace mucho, muchísimo tiempo que se acabó. Enterrémoslo y recemos.
Por cierto. El pasado verano el Manchester United fichó a Tévez y el Barça a Henry. Huelgan comentarios porque cualquier comparación (no ya sólo de hoy, que ha sido el no va más) es odiosa.

jueves, abril 24, 2008

ETO'OICHKOV Y MESSIDONA

Te leías la alineación del Manchester y te entraba cagalera. No sólo metía Ferguson juntos a los tres delanteros sino que, además, nos daba el susto colocando como falso lateral a Hargreaves aprovechando que Henry estaba en el banquillo y jugaba de falso extremo Iniesta. Antes de empezar quedaba claro que si un entrenador había 'jugado' con el rival era Fergy y no Rijkaard, que sigue tan lento de reflejos como siempre.
Pero después, en el campo, lo que mandan son las circunstancias y, por una vez (y ojalá sirviera de precedente), al Barça le dio por meter el turbo de la ambición. No seamos ilusos desprestigiando a Cristiano Ronaldo por el penalty que nos regaló porque cada vez que controlaba el balón nos acojonaba, no pretendamos negar el pan y la sal a Rooney o Tévez (muy apagados y defensivos ayer) porque en Old Trafford jugarán como motos ni pensemos que este Manchester es un equipito del tres al cuarto. Se ha nadado medio oceano, pero ahora vendrán olas de ocho metros y habrá que ver si somos capaces de superarlas.

Al Manchester United le duró su ambición el tiempo que tardó en darse cuenta que enfrente tenía a un rival herido en su orgullo. El partido de Zambrotta fue, simplemente, espectacular, la actuación de Touré memorable, el liderazgo de Xavi soberbio, la entrega (no siempre acertada) de Deco encomiable, las ganas de Iniesta destacables y la anticipación de Milito o Márquez excelentes. Supieron, en defensa, cerrar espacios (más allá del estúpido penalty y de otro que nos perdonó el amigo Busacca) y aunque más lento de lo necesario, el equipo no sólo sobrevivió al examen, sino que lo aprobó con muy buena nota...

Pero no vayamos a darnos con un canto en los dientes porque, para nada, es todo color de rosa. Este Barça lleva tres partidos, tres, sin marcar en el Camp Nou y la responsabilidad de ello no es ni de Xavi, ni de Touré, ni de Zambrotta ni de Valdés. Eto'o me demostró, una vez más, que ya vive como un blanco y corre como un mulato. Volvió a mostrarse fallón en el remate, demostró ser más lento que un caballo cojo (hubo una jugada definitiva en la que, girándose de espaldas, Ferdinand le ganó la carrera), presionó cuando le dio la gana y pasó de todo cuando le salió de las narices y volvió a ser ese tipo insolidario y déspota que me aburre. Y a su lado estaba un tal Messi que de tan encumbrado como está vive por encima del bien y del mal. Se le ha llegado a comparar con Maradona y ayer perdió la ocasión perfecta de demostrar que está capacitado para limpiarle las botas al pelusa. Nunca buscó el desmarque ni el uno contra uno, no le dio esa quinta velocidad al juego ofensivo que necesita el equipo y pasó, con todo el dolor de mi corazón lo digo, como un fantasma por el partido más importante del año. Ojalá me tenga que tragar estas palabras en Old Trafford.

Pero, por Dios, que allí juegue Henry. Metió más miedo, creó más peligro y remato con más acierto el francés en veinte minutos que Eto'o en noventa. la primera vez que encaró a Hargreaves y Brown le dio un susto de muerte a Van der Sar con un obús y quedó claro que los ingleses, quizá por conocerle bien, le tienen más miedo a él cojo que a Eto'o y Messi juntos.

Las dos últimas veces que el Barça ha jugado en Old Trafford ha empatado a dos y a tres, resultados que nos vendrían de perlas. Pero no olvidemos que en la primera visita a Manchester nos cascaron un 3-0 de aupa. Soñemos y pensemos que podemos sacar el billete a la final pero, por si acaso, que el señor Rijkaard se trabaje el partido, estudie por dónde se puede hacer daño al United y no lo deje todo en manos de la Diosa Fortuna.

Eso, y esperar a ver si el señorito Eto'o, el que amenaza (manda narices) con irse del club, se decide a volver a correr como un negro para seguir viviendo como el más rico de los blancos.

domingo, abril 20, 2008

HAGAMOSLES LLORAR

Preparemos nuestras mejores galas. Póngamos una vela a Santa Rita y recemos. Acudamos al Camp Nou con la mejor de nuestras sonrisas y dispuestos a empujar a estos gladiadores hasta el límite. Seamos soberbios, prepotentes, chulos y vayamos de sobrados. Creamos en este equipo y veámonos en la final de Moscú. Pensemos que la vuelta en Old Trafford tiene que darnos ese pasaporte y saquemos fuerzas de flaqueza en lo que a optimismo se refiere.

Vale. Pero, ostias, pidámosle una cita a la luna. Si, como diría Sainte Beuve, el éxito consiste en superar el miedo al fracaso, exijamos a Víctor Valdés que escupa odio con su mirada cuando la cruce con Rooney, suspiremos para que Abidal le marque el territorio a Cristiano Ronaldo cuando éste aún esté calentando, comprobemos como Xavi, Iniesta, Deco, Touré o quien sea el que juegue en el centro del campo dejan claro a los Carrick, Giggs, Scholes, Anderson o Nani que no son más que unos mindundis, unos convidados de piedra en nuestra festa major. Veamos a Henry burlándose de Brown antes de empezar el partido, a Eto`o enseñándole a Ferdinand como le va a dejar en ridículo a las primeras de cambio o a Messi riéndose en la cara de Evra. Comprobemos como Van der Sar se santigua esperando el bombardeo al que le van nuestros guerreros a someter desde el primer segundo de partido y hasta que se acabe.

¿Queremos la Champions? Joder, pues claro que la queremos. Soñamos con ella a cada momento que nuestra mente se ocupa con el Barça y cambiaríamos el mejor polvo con Madonna, Shakira, Evangeline Lilly o Nicole Kidman por hacernos una foto, borrachos y campeones, en plena Plaza Roja de Moscú.

Al Barça, a este moribundo y triste Barça, le separan nada más, y nada menos, que 180 minutos para acariciar la gloria. Nosotros estamos dispuestos a un último y titánico esfuerzo. Desde el más optimista y hasta el último de los pesimistas; desde quien vive instalado en la fe absoluta hasta el que la perdió hace tiempo, todos y cada uno de los que acudamos al Estadi el miércoles jugaremos por y para ganar.

Lo único que falta, nada más, es ver si este nivel de entrega, de pasión, de rabia contenida, de soberbia sin límite son capaces de acogerla los futbolistas en su interior y sacarla fuera. Ara es hora segadors. A por ellos que son pocos y cobardes porque, ahora sí, estamos en la batalla definitiva.

“El fútbol no es una cuestión de vida o muerte, es mucho más que eso”. Esta vez, la frase de Bill Shankly es la justa, la adecuada. Bueno sería que Rijkaard se lo recordase a los futbolistas. Aunque, quizá, no hará falta porque estoy seguro, convencido, de que todos y cada uno de ellos ya duermen, comen, viven y hasta follan pensando en como van a machacar al Manchester United.

¿O no?

jueves, abril 17, 2008

NOSOTROS TE QUEREMOS, LAUDRUP...

Me confieso preocupado. En las últimas semanas se ha ido instalando en el entorno del Barça una corriente favorable-simpática hacia la posible incorporación de Michael Laudrup al club como nuevo entrenador del primer equipo. Que en el Getafe ha demostrado tener cualidades no voy a ponerlo en duda... Aunque en absoluto mejorando el trabajo de Schuster la pasada temporada como se ha pretendido hacer ver. Ahora bien, yo pensaba (y sigo pensando) que hay 'personajes' que de ninguna manera pueden venir al Barça y, desde luego, el danés este se lleva la palma.

Ya veo que olvidamos rápido el pasado. Catalanes como somos, parece que nos vaya la autoflagelación y no sólo ponemos la otra mejilla, sino que, encima, parecemos la puta poniendo la cama. ¿Alguien recuerda cómo nos plantó este tipo hace catorce años? El Camp Nou en pleno le cantaba aquello de 'Nosotros te queremos Laudrup quédate', un par de socios le entregaron cerca de 25.000 firmas de apoyo, el Barça en pleno le regaló su corazón... y él ya tenía un acuerdo firmado con el Real Madrid. Sí, es cierto, se marchó, como él mismo dijo en una famosa y esperpéntica rueda de prensa, "porque no le aguanto más" refiriéndose a Cruyff. Pero, vaya por donde, creo que en el mundo mundial hay muchos otros clubs que no son el Real Madrid. El sabía, porque lo sabía, que fichando por el equipo merengue iba a herirnos. Y mucho. Tenía-tiene amigos periodistas que se lo dijeron y no pocas veces. Pero, profesional que era, se lo pasó todo por el forro y se fue al único club en el mundo en el que podía darnos la bofetada.
¿Le vamos a abrir las puertas ahora? Los medios ya se encargan de enterrar cualquier crítica de manera obscena y él no abre la boca. A nadie se le ocurre recordar que tiene un hijo en las categorías inferiores del Madrid porque él prefirió llevarle allí antes que a La Masía y nadie podrá leer-refrescar aquella frase que dijo después del 5-0 en el Bernabéu ("Hoy sí que he disfrutado"). Soy de los pocos, lo sé, que considera una puñalada más trapera la suya que la de Figo porque, de entrada, la traición del portugués nos reportó 10.000 millones de las antiguas pesetas y porque sé, que lo sé, que mientras Laudrup tenía acordado con el Madrid su fichaje en marzo de 1994, siendo aún jugador del Barça, Figo intentó frenar el suyo cuando ya era un hecho consumado, llamando a Gaspart de madrugada pidiéndole ayuda para romper aquel contrato que había firmado a sus espaldas su representante en una jugada de póker muy beneficiosa en el aspecto económico pero que le significó una depresión de caballo.

No quiero, para nada, justificar a uno a través del otro. Simplemente me revelo ante esta falta de memoria colectiva, ante estas sonrisas hipócritas frente a un posible fichaje que como culé me revuelve las tripas. Fue un futbolista maravilloso, de los mejores que hemos visto, y lleva camino de ser un excelente entrenador. Felicidades. Pero lejos de mi casa. Si 'Roma no paga a traidores', ¿lo vamos a hacer nosotros?

jueves, abril 10, 2008

Hijos de un Dios menor

En un abrir y cerrar de ojos, en apenas siete minutos, el Schalke había rematado cuatro veces a puerta. Valdés sacó un balón sin saber aún cómo que ya se colaba y el Barça parecía un equipo de solteros medio beodos jugándose las cartas ante un rival de casados bien afeitados. Muerto por muerto, el Schalke acudió al Camp Nou a suicidarse, metiendo tres delanteros y presionando hasta la asfixia a un Barça que no debió, ni por asomo, fijarse en lo sucedido un día antes en Liverpool. Mientras los demás se toman esta clase de partidos como si del último de su vida se tratase y se dejan la piel y la sangre, parecía que el Barça disputase un partido de la Copa Catalunya. Como si la cosa no fuera con ellos.

Y a pesar de todo cumplió el trámite y se metió en las semifinales. Decreciendo más que creciendo y aliándose con la fortuna Rijkaard ha colado al equipo en la última estación antes de Moscú. Entre el incendiario entorno, Sala Martín, Laporta y el Begiristain de turno, el Barça se sostiene por alfileres y sobrevive entre la gloria y el más absoluto de los fracasos. El juego del equipo invita a la lástima más que al optimismo y, sin embargo, tenemos derecho a soñar.

Ya tendremos tiempo para pensar en el Manchester United. Pero ellos, empezando por el entrenador, no. Sería bueno que desde hoy mismo el Barça comenzase a estudiar cómo meterle mano a estos Diablos Rojos. Cómo detener a Cristiano Ronaldo, aburrir a Rooney, frenar a Tévez, borrar a Scholes, jubilar a Giggs, superar a Hargreaves, Anderson, Nani o Carrick y superar a Ferdinand, Vidic y compañía. Sería bueno que Eto'o, Bojan, Messi, Xavi, Iniesta y compañía recibieran un completo dossier de todos y cada uno de los jugadores con los que van a enfrentarse; un video en el que se vean sus puntos fuertes y débiles para no llorar después por no hacer los deberes. No vale con los rondos, los entrenos de dos horas y a casa. Es hora de hincar los codos y estudiar todas las claves del rival. Quizá valdría la pena, ¿no?

Porque, si el Barça es capaz de sorprender al Manchester a base de entrega, esfuerzo, velocidad y amor propi0... Se ganará el derecho a soñar con Moscú.

domingo, abril 06, 2008

LOS POSTES MALTRATAN A LAPORTA

El mismo? Joan Laporta que hace una década se lanzaba a la yugular de Núñez presentando una moción de censura apenas dos meses después de unas elecciones; el mismo tipo que en un mes de abril pedía movilizaciones y dimisiones... Es el que este fin de semana se ha quitado la careta. A Núñez le costó casi veinte años perder los papeles de esta manera y ver conspiraciones en su contra por todas las esquinas. Si no estabas con él estabas contra él. Cualquier crítica a su gestión la interpretaba como una puñalada traicionera. Vaya, tal cual ocurre ahora. Laporta se atreve a hablar de hipócritas y tilda de antibarcelonista a todo aquel que se atreve a criticarle. Su actuación este fin de semana ha sido indigno de un presidente. Ya me da igual lo que pueda decir o hacer en el futuro inmediato porque ha perdido toda su credibilidad con una puesta en escena contra la que él mismo luchó en otras épocas.

Y por la noche ha sido el equipo el que ha pagado por la actuación divina esa prepotencia de su presidente. Tres postes y numerosas ocasiones en un partido irregular pero que ha tenido a un Barça que ha buscado la victoria por todos los caminos. No, no ha merecido el equipo de Rijkaard este triste empate. Y al final ha comenzado a estallar el globo. La afición ha (hemos) esperado al final. Se ha animado, no se ha dado la espalda al equipo y cuando el vergonzoso árbitro ha señalado el final se ha comenzado a sacar la rabia contenida en contra de un presidente por el que se siente cada vez más gente engañada.

A partir de hoy ya nada será igual... Laporta ha perdido los papeles y ya está en una huida hacia adelante que promete acabar como el rosario de la aurora.

viernes, abril 04, 2008

LA (disimulada) CUENTA ATRAS

'El Barça ha llamado a Roberto de Assis para que intente sacar del pozo a Ronaldinho y recuperarle'. Poco más o menos así se vendió desde la 'oficialidad' el contacto entre el club y el hermanísimo... que de realidad tiene poco más de la mitad de la mitad. Hace poco más de una semana Roberto, en unas declaraciones a un medio brasileño, amenazó veladamente al Barça con acogerse al famoso artículo 17 para llevarse a Ronaldinho del Barça pagando apenas veinte millones de euros. De hecho, según el contrato 'deportivo' del jugador con el club la cifra no sería mayor a los 18, pero habría que ver, llegado el caso, la decisión de un juez y según algún precedente (Matuzalem sin ir más lejos) y la opinión que recabó Soriano de juristas especializados en derecho deportivo, esta cifra podría aumentarse levemente.

Llegados hasta aquí, en el club han comenzado a ver claro que sacarse de encima a este Ronaldinho por veinte millones es, tal y como están las cosas, poco menos que un regalo del cielo. Laporta sólo temía, le horrorizó de entrada, que el destino del Gaucho fuera el Bernabéu (Roberto llegó a insinuarlo en Brasil), pero una rápida gestión le hizo descubrir que en el Real no están por la labor de arriesgarse con el fichaje de un futbolista devaluado deportivamente y en una crisis personal galopante. Así las cosas, se puso en marcha el ventilador dando publicidad a través de algún medio a que Ronaldinho 'ya está amortizado economicamente' para explicar que llegado el caso, darle la baja no significaría tampoco ninguna tragedia. Si escrito esto luego se puede sacar una tajada millonaria por su marcha... Menudo éxito!!!, no?

Pero la situación no es, en absoluto, tan simple. El hermanísimo, puesto en alerta, hizo una parada técnica en Milán para, con la excusa de hablar de Olivera, reunirse con Galliani y el brazo derecho de Berlusconi le dejó claro que sí, que Ronaldinho sigue siendo un capricho de Il Cavaliere (como en su día lo fue el ruinoso Rivaldo) pero que, para nada, el club entraría en una negociación millonaria con el Barça para lograr su fichaje. El Milan puede estar dispuesto a financiar parte de lo que tuviera que pagar el propio futbolista por desligarse del Barça siempre y cuando éste, Ronaldinho, llegase a final de esta temporada demostrando estar en el buen camino. ¿Siendo el de antaño? quizá no tanto, pero sí dando muestras de estar en ello.

En el Barça se tiene el convencimiento de que la etapa del brasileño ha llegado a su fin y se pretende en estos dos meses próximos alcanzar un divorcio lo más amistoso posible. No se duda de la capacidad de Ronaldinho y se piensa que volverá a encandilar, pero se tiene la certeza de que todo se ha enviciado de tal manera que su futuro en el Camp Nou es inviable. Así, no cabe otra cosa que acabar de la mejor manera. Se intentará suavizar la relación al máximo y de Laporta, a no ser que ocurra una hecatombe que le obligue a utilizarlo como escudo otra vez, no se le ocurrirá devolverlo al paredón. Y mientras se negociará todo lo que haga falta para pactar su marcha.
En la nueva etapa que se avecina Ronaldinho ya no tiene cabida. Ni él ni otros protagonistas de la historia reciente del equipo como Deco, principalmente, a los que se quiere traspasar. Cuando llegue el nuevo entrenador, sea Guardiola o sea quien sea, el vestuario debe estar ya 'descontaminado' del presente. O sea, ha comenzado la cuenta atrás.
PD.
Ayer jueves Ronaldinho se 'lesionó' en el entrenamiento (aunque es curioso que hasta hoy no se haya sabido este hecho) y sufrió, ya es casualidad, una rotura muscular que le mantendrá de baja unas seis semanas, según reza un comunicado médico del club. Seamos bien pensados y creamos el percance. Con ello Ronnie poco menos que se despide de la temporada y esta vez el club ha sido rápido de reflejos a la hora de dar oficialidad a sus males.
A.- Dejará de estar en el ojo del huracán
B.- Se podrá, con más intimidad, negociar su futuro
C.- La cuenta atrás está en marcha...

miércoles, abril 02, 2008

EL PUNTO G... O EL BOMBERO TORERO

El lunes por la mañana, mientras Rijkaard velaba armas al frente de su deprimido ejercito en Alemania, Joan Laporta ordenaba a sus súbditos poner en alerta a Josep Guardiola. Hace cinco años, Pep jugó la carta de Bassat y perdió ante la arrolladora aparición del 'Círculo Virtuoso'. El ganador, Laporta, no perdió el tiempo en desacreditar públicamente a Guardiola a la vez que éste juró que jamás volvería al Barça mientras estuvieran los representantes del 'Power Point' al frente. A saber porqué (me niego en rotundo a simplificarlo a una cuestión crematística) Pep se dejó seducir después por la llamada de un Laporta que le utilizó cobardemente en una clara maniobra propagandística y le colocó al frente de un filial que vuela en Tercera División merced tanto a su talento como a un puntual y desacarado apoyo arbitral. Quien haya seguido los partidos del Barça B puede dar fe de ello.
Y ahora el presidente, en su última pitueta, pretende convertir a Guardiola en el mandamás del primer equipo. Hace ya algunas semanas 'Dios' ya lo insinuó y, obviamente, el tocayo Laporta se ha acabado plegando a los designios de Cruyff. En la Junta había quien apostaba firmemente por Mourinho pero desde el primer momento se sabía que Johan jamás daría su visto bueno a la llegada de un técnico que no dudó en plantarle cara a través de los medios ("He ganado yo lo mismo en cuatro años que él en toda su carrera").

Instalado en la nube, Laporta sigue creyendo estar en posesión de una varita mágica y está convencido que jugar la carta Guardiola le mantendrá en retaguardia ante las críticas, de entrada, si la apuesta le sale mal. Y, si sale bien, miel sobre hojuelas que se dice. Menudo tanto!. El triunfo en Gelsenkirchen desactívó una bomba que el presidente no quería usar. Ahora, de no haber debacle en la vuelta de Champions, una caída con honor ante el Manchester United le serviría a Rijkaard para acabar decentemente la temporada y hacer las maletas sin necesidad de ser cesado. Porque Laporta 'is diferent'; él cree en un proyecto y no tiene necesidad de cesar a nadie.

Ahora, con Mourinho derrotado sin poder ni jugar, empieza la cuenta atrás de cara ya al último proyecto de Laporta y primero de su delfín. Hay que acelerar los contactos con el ayuntamiento para consumar el pelotazo que acabe con el Miniestadi y otorgue fondos sobrados para la faraónica obra de Foster y para renovar a fondo la plantilla. La nueva plantilla que se encuentre Guardiola y en cuya construcción, diga lo que se diga, él no tendrá nada que ver. Se va a finiquitar a Ronaldinho (su hermano ya ha sido llamado para perfilar un divorcio lo menos traumático posible, que no para 'ayudar' al crack como se pretende 'vender'), se quiere dar pasaporte a Deco y no se quiere ver ni en pintura a Gudjohnsen, Zambrotta, Thuram, Edmilson, Giovani o Pinto. Incluso peligra el futuro de Márquez o Xavi y Henry.
¿Xavi? Parece extraño, pero es que una de las cartas de presentación de la nueva era se pretende que sea Cesc Fàbregas. Poco menos que un cromo repetido y no se puede tener tanto pelotero. Una buena salida para el de Terrassa no sería mal vista... incluso por él mismo. Luego habrá que ver los otros cracks que ilusionen a la parroquia para tapar el fracaso. Se hablará, al tiempo, de nombres imposibles como Cristiano Ronaldo y ya se verá, al final, en que queda la cosa.

Será interesante ver cómo lidia un miura de este calibre el bueno de Pep Guardiola. Comprobar si tiene la personalidad suficiente como para no plegarse a los 'consejos' de Cruyff y si es capaz de adaptar su filosofía de juego a las necesidades del fútbol actual, donde el esfuerzo físico acaba por aplastar a los simples rondos. Y, ojo al dato que diría aquel, será curioso ver a Luis Enrique de regreso. "Cuando juego una pachanga tengo agujetas por todo el cuerpo. Desde que me retiré no me he dedicado en nada al fútbol" dijo hace pocos meses el asturiano. Y ahora se piensa en él como segundo entrenador de una plantilla del nivel del Barça.

Todo esto es tan cierto como falso porque nada es oficial. Ni tan sólo puede decírsele que sea oficioso. Son, solamente (que no es poco), las directrices que ha tomado Laporta bajo los designios del 'salvador' Cruyff. Si no tardamos mucho en leer a Johan alabando a Guardiola en su artículo semanal de El Periódico ya será mucho más que un simple rumor y llevará camino de la oficialidad. Sólo faltará, entonces, saber qué opina Pep y, también, si está dispuesto a ser el bombero torero.

martes, abril 01, 2008

EL MORIBUNDO RESPIRA

Un día después de que a Guardiola le dijeran que estuviera preparado para trasladar sus enseres al vestuario del Camp Nou mientras en Gelsenkirchen Marc Ingla le preguntaba a Rijkaard cual era el pie que le dolía a Márquez, el moribundo tomó aire a costa de un Schalke 04 que mezcló su amor propio con la limitación blaugrana para no hacer el ridículo. El Barça ha ganado en Alemania haciendo lo mínimo y ha sacado su billete para las semifinales. Si solamente de eso se trataba, que parece que sí, misión cumplida. A pesar de todo. A pesar de seguir, sino aumentar, observándose lagunas horrorosas, de no ofrecer apenas nada de frescura en su juego cuando se agota la fuerza física y de mantener todas y cada una de las dudas que le han acompañado durante la temporada.

Ausentes hay varios en este equipo. El ahorcado Ronaldinho es el principal y a su sombra se cobija, sin nada que justificar, un Deco que al verse debilitado en el vestuario ha dimitido en el césped a base de dolores musculares, la enfermedad de moda. Y en Gelsenkirchen anduvo igualmente desaparecido Henry, que salvó la cara gracias al regalo de Neuer tras un nuevo fiasco para que fuera Bojan el que diera aire a este equipo.

¿Qué hay más allá del chaval, de Iniesta, de Xavi o de Touré? Eto'o, con la excusa de otras molestias, corre como un pollo sin cabeza, Abidal sigue restando más que sumando, Zambrotta se asemeja a un juvenil (ha cometido un penalty vergonzoso) y Puyol o Milito parecen andar al borde de un ataque de nervios. Han existido tramos de partido que invitaban a despertar ternura y devolver un mínimo de confianza. Cuando son los centrocampistas los que manejan el balón y éste corre, el Barça recupera su esencia y empequeñece al rival. Más aún si el rival es un equipo tan orgulloso como limitado.

Pero no vale la pena llevarse a engaño. En noventa minutos no se curan todos los males. Males que empiezan en el vestuario, siguen en el despacho del entrenador, continuan en el del ¿director deportivo? y acaban en los del vicepresidente alpino y el 'Bacó'. Han hecho del absentismo una constante y mantienen esa huida hacia adelante de la que siempre renegaron. Ahora lo único que cuenta es ganar. Es el hoy porque el mañana no interesa.

Y como lo único que mantiene vivo al moribundo es este resultadismo y la necesidad de ganar sea como sea, hoy se ha cumplido el objetivo. Habrá que ver la lectura que nos ofrecerán los sabios cuando toque vérselas con el Manchester United. De momento, se ha sobrevivido.