Señora... Estamos en una misión de Dios

sábado, marzo 29, 2008

EL CIRCULO VICIADO

No hace demasiadas semanas, en Madrid, el Barça desarboló al Atlético en el Vicente Calderón en una media hora sublime... Y acabó desarbolado, masacrado y ridiculizado. Hoy el Arsenal se marchó en Bolton perdiendo por 2-0 al descanso, siendo desbordado por un rival de pacotilla y ha acabado ganando, sobre la bocina, gracias, simplemente, a su amor propio. A saber que una derrota le dejaba muerto. Después, en Sevilla, el Barça se ha suicidado. Ha acabado por demostrar que es un equipo sin presente ni futuro.

¿Valía la pena ilusionarse? ¿Valió la pena aparcarlo todo pensando que era posible? ?Dónde estarán ahora los que se han dedicado en los últimos tiempos a apuntar sus obuses contra Ronaldinho? Ahora, sin duda, será Rijkaard la diana hacia la que se apuntarán todos los dardos. Y siendo como es el holandés uno de los máximos responsables de este desaguisado, habría que ver si se puede y debe apuntar más arriba. Aquel círculo virtuoso que nos vendió esta junta hace ya cinco años se envició rápido pero los éxitos en el campo ocultaron que todo se iba pudriendo.

Se permitió, y hasta se sonrió, que Ronaldinho se abandonase; no se cortó de raiz la alegre vida personal de Márquez, no se cuadró a Deco, se permitió a Eto'o decir y hacer lo que quería, se disculpó el nulo mando de Puyol en el vestuario y se disfrazó el pasotismo de Rijkaard en una falsa confianza hacia los suyos. Todo ello acabó por pesar y cuando se trajo a Henry (el 'otro' héroe barcelonista en París) el círculo ya estaba tan y tan viciado que la muerte era un hecho consumado.

Y Laporta sigue escondido. Y atreviéndose a exigir que se dejen las notas para final de curso. Menudo caradura.

jueves, marzo 27, 2008

FUERA LA MASCARA

Aparece Laporta fotografiándose con un agregado del Tibet en Catalunya, dando por sentado su apoyo a las demandas independentistas tibetanas respecto a China. Es el mismo Laporta que no hace tanto tiempo negociaba con el gobierno chino (o eso nos querían hacer creer) insertar publicidad de Pekín'2008.

Se viste el presidente de Gaspart y no se le ocurre nada mejor que ofrecer una prima extra a la plantilla si elimina al València en la Copa de España. Después pretenderá maquillar el tema afirmando que no se trata de una prima extra, sino de un 'adelanto' por el premio final. Con el Barça cogido por alfileres, esperando quien más quien menos una bronca de padre y muy señor mío al vestuario... el bueno de Laporta se baja los pantalones y se pone en manos de los futbolistas. Al final para nada. Aunque eso es otra historia.

Se multiplican los comentarios acerca de Ronaldinho. Desde el club, lejos de tratar de calmar la tempestad, se hacen oidos sordos (¿o quizá se anima?) a los ataques que el brasileño ya recibe por doquier. Ya no sólo lleva una vida 'desordenada'. Ahora se llega a escuchar que es un alcoholico e, incluso, se habla de drogas.

En Portugal, en un ejercicio de cinismo sin fin, el club prohibe a chavales de siete años que asisten a un torneo en representación de la 'Escola del Barça' formar en el centro del campo escuchando el himno de España. Con 7000 personas en las gradas, los críos del Benfica y los árbitros forman en el centro del campo y los pobres del Barça, en la banda, se llevan una pitada monumental. Al partir hacia el torneo portugués, en el Barça sabían ya, perfectamente, las normas del mismo. ¿Sería capaz Laporta de hacer plantar así a Puyol?

Marc Ingla, el flamante (¿o desaparecido?) vicepresidente deportivo, sigue sin dar señales de vida. Más allá de una entrevista 'a la carta' publicada hace un mes en un diario deportivo de Barcelona en la que no dijo nada y recibió los parabienes pactados, el esquí sigue siendo su ocupación preferencial. Cuando acabe la temporada de nieve quizá se dedique al parapente con su encantadora de serpientes.

¿Es esto lo que queda del círculo virtuoso?

martes, marzo 11, 2008

JUGAR A LA RULETA

Hace diez días el Barça aspiraba a ganarlo todo y hoy teme quedarse sin nada. Pendiente de un milagro utópico en la Liga (ilusos aún creeremos que es más fácil remontarle ocho puntos al Madrid que defender cuatro al Villarreal), tiene que jugársela en Mestalla ante un Valencia más herido si cabe en la Copa y aguarda con los dedos cruzados la suerte del sorteo de la Champions. Esperar. Ese es el presente de este equipo que ha hipotecado el futuro de tal manera que ha logrado que no se pueda creer en él.

¿Fue una alucinación? De golpe y porrazo un Barça a la deriva se vio lanzado a por todo y el entorno ocultó las carencias propias del equipo para lanzar un mensaje no ya de optimismo, sino de euforia desmedida. Resultó que la victoria en Glasgow ante aquella peña de amigos y la goleada ante el descendido Levante era poco menos que la quintaesencia del fútbol y las ayudas ajenas de Almería, Betis y Getafe sólo fueron la confirmación de la lógica. Henry ya es Henry llegamos a leer, Eto'o (tres goles insustanciales al Levante) el 'killer' de siempre y Ronaldinho (un par de asistencias y tal) el futbolista maravilloso. Y Messi, y esto y lo otro y lo de más allá. Menudos somos!

Pero llegó el revolcón del Manzanares, después de una inicial media hora precisa y preciosa, en sesenta minutos para llorar. Y el Villarreal acabó por enterrar la mentira. Ya puede Rijkaard ocultar realidades y el entorno pretender disfrazar la realidad que lo único cierto es que este grupo sigue perdido y desarmado. Cuando es un centrocampista quien marca los goles y cuando se mira demasiado a los errores defensivos mal asunto en un equipo confeccionado para arrasar y que sólamente arrasa la cuenta corriente de la caja a fin de mes.

Ahora se jugará en Almería con la vista puesta en Riazor y, si se gana al equipo andaluz se venderá otra vez ese optimismo que se convertirá en falsa euforia a poco que el Depor frene al Madrid, un equipo del que siempre leo lo mismo: El peor en muchos años. Este de Schuster es peor que el de Capello como aquel era peor que el de Luxemburgo ytal. Pero la realidad es la que es. Que el Barça sigue jugando a la ruleta suspirando por un número entre 36. Y la suerte es para quien se la curra, no para el que pretende hallarla por las buenas.

miércoles, marzo 05, 2008

ENTRE EL CIELO Y EL INFIERNO

Los que tanto bramaron por la presencia, sí o sí, de Messi n el once; los que se echan las manos a la cabeza exigiendo la alineación SIEMPRE de los fantásticos poniéndolos a ellos por encima del propio interés del equipo. Están de enhorabuena. Ahora, claro, será el momento de dar la vuelta al discurso y criticar la presencia de Messi en un partido intrascendente. El argentino iba a descansar en Madrid y acabó saliendo obligado por las circunstancias (a pesar de que no sirviera de nada) y tanta presión existió alrededor del equipo ante esta puta pachanga contra el Celtic que a Rijkaard, alguien, le aconsejó poner en el escaparate europeo a Messi. Ahí está el resultado... Y que cada palo aguante su vela.

Ahora el Barça se va a jugar la temporada a cara o cruz sin su mejor activo ofensivo y, me lo temo, desde todos lados se hará la publicidad necesaria e innecesaria de las bondades que deben mostrar Ronaldinho, Eto'o y Henry. Es la cultura del individualismo por encima del colectivo. Apenas nadie va a prestar atención que los últimos goles salvadores del Barça no los hayan marcado ninguno de ellos. Porque, más allá de la maravillosa chilena de Ronaldinho en el Calderón, ¿han dado puntos los goles del brasileño, de Eto'o o del mismo Messi? Henry, obviamente, es ya un caso perdido.

A trancas y barrancas el Barça, gracias a Almería, Betis y Getafe, se reenganchó a la Liga y todos los ojos críticos desaparecieron por arte de magia. A nadie importó que fuera un centrocampista el que decidiera ante puerta y a pesar de que más allá del partido de Glasgow tdo se miraba de color de rosa. Y ahora, que se lesiona uno de los fantásticos y cuando se cae en el Manzanares se reabren todos los ojos. Y del triplete volvemos a la cagalera...

¿Y el partido ante el Celtic? Gracias. Gracias por tocarnos una banda de amigos que después viendo la prórroga del Sevilla-Fenerbahçe me hace creer que al Barça le tocó la lotería en el sorteo de octavos. Ahora, cuando llegará la hora de la verdad, será el momento de medir hasta dónde puede aspirar a llegar este equipo. Porque el rival de cuartos nos hará temblar.

Y por cierto, qué bonito! que maravillosa es la afición del Celtic. Como cantan, animan y tal y cual. Y a casa. A cantar en su casa. Nosotros, los aburridos, esa afición para tantos nefasta, seguiremos disfrutando y sufriendo. Y ellos que canten.