Señora... Estamos en una misión de Dios

domingo, enero 20, 2008

DE CUALQUIER MANERA

¿Cómo se justifica esto? ¿Nos conformamos con esto? ¿Firmamos llegar al final de la Liga ganando así? ¿Jugando así? ¿Nos vale? Ha pasado el Racing por el Camp Nou como pasó el Murcia pero mejorando su rendimiento durante los noventa minutos. Utilizando el sentido común, presionando la salida de balón y buscando la contra (cuando ha podido) se ha bastado para empequeñecer al Barça.
Sin frescura y, lo peor, sin que el balón alcance una velocidad adecuada, este equipo es una pobre, simple y vulgar imitación de lo que debería ser. Da igual que juegue Silvinho o Abidal, que Xavi cumpla penitencia y se le entreguen los galones a Deco (le han demostrado que puede estar por encima del bien y del mal), que se pretenda crecer desmesuradamente rápido a Bojan y se ponga contra las cuerdas a Giovani (habrá problemas con él... Al tiempo). Es igual que brille individualmente (jugando en su sitio) Gudjohnsen... Todo da igual.
Se puede, se quiere de hecho, argumentar que el Racing es la revelación de la Liga y es un rival incómodo. Pero lo que no se puede de ninguna de las maneras es aceptar la poca ambición, la escasa frescura, la nula implicación con tus propios principios que muestra este equipo.
Se criticará, como siempre, que el público no apoya lo suficiente al equipo. Pero ¿el equipo anima al aficionado? Sin buscar espacios, sin ofrecer esa imagen ambiciosa de antaño, el Barça se pierde en la mediocridad.
Viendo 70 minutos del Madrid me ha bastado para observar la única y gran diferencia entre ambos. Esos siete puntos se resumen en las miradas de los futbolistas en el campo, en la solidaridad, entrega, empeño y ambición que muestran TODOS los madridistas y sólo ALGUNOS barcelonistas. Y en la imagen de equipo cohesionado que ofrece el líder y de grupo anárquico, cansado y sin fe del Barça.
Se ha ganado, sí. Para muchos con eso basta. ¿Es suficiente?

martes, enero 15, 2008

¿APROBADO?

Se ha eliminado al Sevilla. De eso se trataba, ¿no? Pues démonos por satisfechos. Aparquemos, los críticos, cualquier mala sensación; dejemos de lado que parecía el Barça un equipo menor pendiente de Iniesta; no concedamos importancia a un planteamiento que a medida que pasaban los minutos parecía más mezquino y pobre. Quedémonos con lo bueno, con el trabajo de Giovani, la profundidad de Iniesta (a pesar del desespero de Rijkaard en alguna ocasión), el buen trabajo de Gudjohnsen, la frialdad de Valdés o, por encima de todo, el resultado. Se trataba de pasar, pues se pasó y en 'cuatro' días nadie recordará que el Sevilla, tan castigado o más que el Barça por las ausencias, ha caído con grandeza, entregando su fe hasta la extenuación y empequeñeciendo a todo un Barça.
Ya hasta nos dará igual un detalle menor como éste. ¿Fueron mejores? ¿Y qué? Empezaron con el centro de Alves al que Chevantón no llegó por un milímetro y acabaron con el susto de Poulsen. Entre todo ello, un equipo asustado, tirando de detalles individuales pero sin la pólvora que se le supone a un grande aguantó como pudo el 0-0 ante el perdedor que se dejó la piel en el empeño.
Hoy venía el Sevilla, no el Murcia, y era una ocasión perfecta para ascender otro piso en el ascensor. Habrá quien piense que se ha logrado. Yo no.
Pero el Barça ya está en cuartos. Y si de eso se trataba, habrá que darse por satisfecho.

domingo, enero 13, 2008

EXAGERANDO

¿Goleó el Barça al Murcia... o al Bayern? ¿O quizá era el Milan? ¿El United? ¿El Inter? ¿El Arsenal? Leo, escucho y veo reportajes, crónicas y comentarios de todo tipo que me llevan a una realidad ficticia al respecto. Suerte tuve de estar en el campo, aburrirme soberanamente en la primera mitad y ver como a partir de la parada de Valdés y el 2-0 el Murcia se entregaba a su suerte. Cayeron cuatro como pudieron ser seis, sí, pero tamaña goleada no debería haber sido puesta al nivel de exhibición que he llegado a ver por todos lados.

¿Que Henry hizo un excelente partido? Sin duda, pero de ahí a pretender encumbrarle después de siete meses va un abismo. ¡Que era el Murcia, córcholis! ¡Que enfrente tenía a un tal Coz como marcador! ¡Que es lo mínimo de lo mínimo que se le debería, o podría, exigir! A este Henry se le necesitará ante el Sevilla el martes, o en el Bernabéu (¿será mucho pedir que emule al añorado Ronaldinho que ovacionaron allí?) o ante el Celtic o en los cuartos, semifinales o final de la Champions.

Seguimos, invariablemente, instalados en una montaña rusa. Ahora llega la subida supersónica, imparable y el momento de comernos el mundo. Los siete puntos con que el Madrid aventaja al Barça no son ya un mundo, si no una simple circunstancia más que salvable. Y, vale, se ha recuperado el aliento pero de ahí a lo que se escucha, lee o se ve en televisión hay un abismo. Si nos queremos quedar con el 4-0, estupendo. Borremos de la memoria una primera mitad mediocre y no pensemos en un rival de pacotilla en la segunda. Disfracemos la realidad, que de eso todos sabemos, y disfrutemos.

jueves, enero 10, 2008

LUZ A PESAR DE LA SOMBRA

Desbocado de entrada y apocado al final. Sobresaliente en la actitud descarada del principio, ganando confianza, conociendo qué es capaz de hacer pero, también, consciente de las limitaciones que le atan, el Barça vio la luz en Sevilla. No ganó, es cierto, y cerca estuvo de perder pero ni el 2-1 que sobrevoló el partido debería cambiar los parámetros del equipo. Ofreció buenas sensaciones, dejó al descubierto que Giovani enchufado es un futbolista muy válido, mostró la mejor cara de Henry (la que veremos en cuentagotas, no nos engañemos) y recuperó el peso específico que en este equipo debe tener Márquez. Y hasta, mientras la gasolina estuvo por encima de la reserva, desmintió a los que tanto afán ponen en destrozar a Xavi.
Cuando, en la segunda parte, fallaron las fuerzas, regresó ese Barça insulso y pobre, sí. Es cierto. Pero, como siempre, es cuestión de ver luz o sombras. Y quizá sea momento de buscar luz. A pesar de Ronaldinho; a pesar de un Deco indigno que se atreve a retar a un pulso al club que le paga; a pesar del absentismo de Laporta y de la nula credibilidad de Ingla.
A pesar de todo ello, por el momento de la temporada que vive el club, quizá fuera bueno aparcar las sombras e intentar ver la luz. Darle una oportunidad, quien sabe si la última, a un equipo en fase de derribo... pero aún con cosas que decir. En su mano está, en la del propio vestuario.

PD.
Eto´o se marcha en el mejor momento, cuando Rijkaard, sin nombrarle, insinua su flojera. Y bien haría Abidal en ponerse las pilas. Cualquier parecido suyo con el de inicio de temporada es pura coincidencia.

martes, enero 08, 2008

LAPORTA TIENE UN PLAN

No puede ser de otra manera. Ha delegado la gestión del vestuario en Marc Ingla, deja hacer a Begiristain y se dedica a confeccionar el Barça del futuro. Estoy convencido, debemos estarlo, que trabaja con una lista de refuerzos que quitan el hipo. Que esos nombres que han aparecido de Cesc o Cristiano Ronaldo no son cortinas de humo, que sigue de cerca a Benzema, que conoce a la perfección a Modric, que tiene controlado a Lahm, que está atento a Van der Vaart, que no estaría en fuera de juego si Mascherano acaba por no quedarse en el Liverpool y que tiene preparados los finiquitos de Thuram, Zambrotta, Ezquerro o Silvinho. Que ya prepara el dinero que recibirá por Ronaldinho y que nos va a sorprender con una renovación brutal el uno de julio.
Mientras todo ello sucede, con el marcaje ferreo de Marc Ingla, el equipo va camino de recuperar su mejor tono. Ronaldinho trabaja a destajo, Deco está feliz como unas castañuelas, el portero que tiene que llegar ya prepara las maletas y nos adentramos en seis meses apasionantes.
Ilusos que somos, yo al menos.