DE CUALQUIER MANERA
¿Cómo se justifica esto? ¿Nos conformamos con esto? ¿Firmamos llegar al final de la Liga ganando así? ¿Jugando así? ¿Nos vale? Ha pasado el Racing por el Camp Nou como pasó el Murcia pero mejorando su rendimiento durante los noventa minutos. Utilizando el sentido común, presionando la salida de balón y buscando la contra (cuando ha podido) se ha bastado para empequeñecer al Barça.
Sin frescura y, lo peor, sin que el balón alcance una velocidad adecuada, este equipo es una pobre, simple y vulgar imitación de lo que debería ser. Da igual que juegue Silvinho o Abidal, que Xavi cumpla penitencia y se le entreguen los galones a Deco (le han demostrado que puede estar por encima del bien y del mal), que se pretenda crecer desmesuradamente rápido a Bojan y se ponga contra las cuerdas a Giovani (habrá problemas con él... Al tiempo). Es igual que brille individualmente (jugando en su sitio) Gudjohnsen... Todo da igual.
Se puede, se quiere de hecho, argumentar que el Racing es la revelación de la Liga y es un rival incómodo. Pero lo que no se puede de ninguna de las maneras es aceptar la poca ambición, la escasa frescura, la nula implicación con tus propios principios que muestra este equipo.
Se criticará, como siempre, que el público no apoya lo suficiente al equipo. Pero ¿el equipo anima al aficionado? Sin buscar espacios, sin ofrecer esa imagen ambiciosa de antaño, el Barça se pierde en la mediocridad.
Viendo 70 minutos del Madrid me ha bastado para observar la única y gran diferencia entre ambos. Esos siete puntos se resumen en las miradas de los futbolistas en el campo, en la solidaridad, entrega, empeño y ambición que muestran TODOS los madridistas y sólo ALGUNOS barcelonistas. Y en la imagen de equipo cohesionado que ofrece el líder y de grupo anárquico, cansado y sin fe del Barça.
Se ha ganado, sí. Para muchos con eso basta. ¿Es suficiente?


