
Confieso que hace años que perdí el contacto con el día a día del basket en el Palau, en la ACB, en la NBA y hasta en la conchinchina. Pero de vez en cuando me da por recuperar aquella pasión olvidada y me pongo a ver un partido. Y, collons, el primer día que lo hice va la peña del
Kirilenko y le saca los colores a
Gasol, la ÑBA y el sumsuncorda. Si es que no se puede vender la piel del oso antes de cazarlo. Pero, carambas, es que la segunda vez que me da por sentarme en la tele a ver un partido... la Penya va y le casca a ese simulacro de Barça una paliza de aquí te espero. Y aún gracias que el tal
Rudy Fernández se lesiona y que en la segunda parte el Joventut levanta el pie del acelerador (thank's
Aito) porque de lo contrario me da a mi que la humillación habría sido de vértigo.
Entonces, inocente de mi, me voy a la página de la ACB y me pongo a mirar estadísticas. Pero antes me fijo en quien juega y alucina vecina. Marconato, Basile, Ilyasova, Kasun, Acker... ¿Quien es esta peña? O sea, encima que palmamos de 21 puntos (que podrían haber sido 36) lo hacemos con una ONU vestida de blaugrana! Me parece que hago bien en apartarme del basket de un Barça que hace demasiado que perdió el norte, que malgasta dinero de manera lamentable, que no sabe ni a quien ficha ni la razón por la que lo hace, que deja ir a jugadores que, seguro, no harían el ridículo de esta manera y que, por si fuera poco, tiene técnicos maravillosos que le dieron el pasaporte a tios como Marc Gasol porque mola más traer inútiles de nombre raro que apostar por gente de casa.
Si con tal de ganar vale todo, adelante. Fichemos a Kobe Bryant si hace falta, a Shaquille O'Neal, a Dirk Nowitzki, a Allen Iverson, Tony Parker o recuperemos a Pau Gasol. Pero sino, para hacer este ridículo, mejor recuperemos el pasado, pongamos en el banquillo a un Antoni Serra que se atreva a meter en el equipo a la gente de la casa, rodeada de un par o tres de americanos de buen nivel y, quizá, en cinco años, quien sabe, se pueda soñar con repetir una historia que surgió con los Solozábal, Epi, Sibilio, De la Cruz, Ansa, Davis, Howard, Norris, Jiménez , Wood y demás. No, no todos eran de la cantera y no, tampoco ganaron nunca una puñetera final four. Pero no recuerdo tantos ridículos como ahora.
Han conseguido echar a la gente del Palau, aburrir a un tal Navarro que ha salido huyendo de ese dueto diabólico que forman Ivanovic y Savic y, lo peor, hacen que se pierda todo contacto sentimental con el equipo.
Sí, esta noche ha habido un robo en Badalona. Nos han robado la verguenza de ser del Barça. Entre el Rudy, el Ricky Rubio y un alemán que ha llegado a parecerme la reencarnación de Larry Bird han desnudado las verguenzas de un equipo a la deriva. ¿Es este el Barça que debe llenar ese nuevo macro palau blaugrana? Me da a mi que ni el Picadero llenarían... Quina pena.