EL NOU CAMP NOU... O EL ULTIMO ENGAÑO

Primero disfrazaron la venta de Can Rigalt como un 'cambio' de patrimonio y ahora, sin cortarse un pelo, le han puesto fecha de defunción al Mini Estadi y todos sus terrenos adyacentes para, así, dicen, sufragar los más de 300 millones de euros, que se dice pronto, debe costar la remodelación del Camp Nou. Una remodelación que harán, a mi nome engañan, dirigida a ese 'su' Barça global, que mira a las grandes multinacionales y empresas y que seguirá dejando de lado al tonto-soci. Serán diez mil plazas más de las que sólo cuatro mil irán dirigidas a nuevos abonados mientras el resto serán esos megamaravillosos palcos que, obviamente, tendrán las mejores localidades.
Cuando Núñez, 'el petitó' amplió el Camp Nou y construyó el Mini en 1982, a mi no me correspondió pagar ni una sola peseta de aquello. Cuando en 1994 se llevó a cabo la última remodelación, no nos aumentaron ni un céntimo en los abonos. Cuando llegó este señor Laporta, en 2003, lo primero que hizo fue no aumentar el IPC, no, prácticamente lo duplicó. Por las buenas. A partir de ahí ha utilizado el club a su antojo, con la servidumbre de todos los medios de comunicación y el último engaño, el de deshacerse del Mini y sus terrenos, ya lo tenemos servido.
Nos venden que será megachachi, excepcional, el millor estadi del mon y aquí paz y después gloria. Habría que ver la opinión de unos vecinos que cada mañana enloquecen con el tráfico cuando se sepa que allí, de golpe y porrazo, se construirán nuevas viviendas que dejan en pañales el proyecto aquel de Núñez, el 'Barça-2000' que tantos palos recibió de todos lados. El propio alcalde Hereu ya ha dado luz verde al proyecto y el 'pelotazo' está en marcha... Aunque ahora a nadie se le ocurrirá pronunciar este nombre que tan de moda estuvo cuando la época de la Ciudad Deportiva del Real Madriz...
Laporta, desde su llegada, ha cambiado la historia del Barça. De aquel 'Al soci no se le puede engañar' se ha pasado a otro 'Al soci que le den'. Lo más divertido será averiguar cómo plantean esas mejoras más allá de la zona vip. He tenido la suerte (y el cabreo) de entrar en un palco de empresas nuevo que hay en la zona de lateral y me enervé al comprobar las mil y una facilidades que tienen esos señores (¿socios? pa qué) contrariamente a los que llevamos décadas acudiendo a zonas colindantes. Y eso, ya lo veo, será el futuro del Barça.
Norman Foster (como mola que este tipo asocie su nombre a mi Barça) nos cambiará la cara del estadi de arriba a abajo. Poco importa, nada de hecho, lo que ello signifique para la ciudad. Donde antes había aparcamientos, ahora habrán pisos, donde antes existían zonas verdes, ahora habrán más pisos y si los días de partido eso puede ser una locura, los demás, para los vecinos de la zona, ya será de histerismo puro. Laporta se ha convertido en un poder fáctico en Barcelona y Catalunya. No he leído ni escuchado una sola voz crítica o cuanto menos dudosa procedente de cualquier político de la ciudad. Desde Iniciativa hasta el PP, todos elogian la 'visión de futuro' y la 'mejora' que significará este proyecto.
Ya no vale con ser 'Més que un club'. Ahora lo que se lleva es ser los más grandes, los mejores, los intocables. Al Soci que le den. A los vecinos... ¿qué importan los vecinos? Y, al tiempo, habrá que ver cuánto nos toca rascarnos el bolsillo. Qué, no nos engañemos, eso también ocurrirá.







