Señora... Estamos en una misión de Dios

lunes, septiembre 24, 2007

EL NOU CAMP NOU... O EL ULTIMO ENGAÑO


Primero disfrazaron la venta de Can Rigalt como un 'cambio' de patrimonio y ahora, sin cortarse un pelo, le han puesto fecha de defunción al Mini Estadi y todos sus terrenos adyacentes para, así, dicen, sufragar los más de 300 millones de euros, que se dice pronto, debe costar la remodelación del Camp Nou. Una remodelación que harán, a mi nome engañan, dirigida a ese 'su' Barça global, que mira a las grandes multinacionales y empresas y que seguirá dejando de lado al tonto-soci. Serán diez mil plazas más de las que sólo cuatro mil irán dirigidas a nuevos abonados mientras el resto serán esos megamaravillosos palcos que, obviamente, tendrán las mejores localidades.

Cuando Núñez, 'el petitó' amplió el Camp Nou y construyó el Mini en 1982, a mi no me correspondió pagar ni una sola peseta de aquello. Cuando en 1994 se llevó a cabo la última remodelación, no nos aumentaron ni un céntimo en los abonos. Cuando llegó este señor Laporta, en 2003, lo primero que hizo fue no aumentar el IPC, no, prácticamente lo duplicó. Por las buenas. A partir de ahí ha utilizado el club a su antojo, con la servidumbre de todos los medios de comunicación y el último engaño, el de deshacerse del Mini y sus terrenos, ya lo tenemos servido.

Nos venden que será megachachi, excepcional, el millor estadi del mon y aquí paz y después gloria. Habría que ver la opinión de unos vecinos que cada mañana enloquecen con el tráfico cuando se sepa que allí, de golpe y porrazo, se construirán nuevas viviendas que dejan en pañales el proyecto aquel de Núñez, el 'Barça-2000' que tantos palos recibió de todos lados. El propio alcalde Hereu ya ha dado luz verde al proyecto y el 'pelotazo' está en marcha... Aunque ahora a nadie se le ocurrirá pronunciar este nombre que tan de moda estuvo cuando la época de la Ciudad Deportiva del Real Madriz...

Laporta, desde su llegada, ha cambiado la historia del Barça. De aquel 'Al soci no se le puede engañar' se ha pasado a otro 'Al soci que le den'. Lo más divertido será averiguar cómo plantean esas mejoras más allá de la zona vip. He tenido la suerte (y el cabreo) de entrar en un palco de empresas nuevo que hay en la zona de lateral y me enervé al comprobar las mil y una facilidades que tienen esos señores (¿socios? pa qué) contrariamente a los que llevamos décadas acudiendo a zonas colindantes. Y eso, ya lo veo, será el futuro del Barça.

Norman Foster (como mola que este tipo asocie su nombre a mi Barça) nos cambiará la cara del estadi de arriba a abajo. Poco importa, nada de hecho, lo que ello signifique para la ciudad. Donde antes había aparcamientos, ahora habrán pisos, donde antes existían zonas verdes, ahora habrán más pisos y si los días de partido eso puede ser una locura, los demás, para los vecinos de la zona, ya será de histerismo puro. Laporta se ha convertido en un poder fáctico en Barcelona y Catalunya. No he leído ni escuchado una sola voz crítica o cuanto menos dudosa procedente de cualquier político de la ciudad. Desde Iniciativa hasta el PP, todos elogian la 'visión de futuro' y la 'mejora' que significará este proyecto.

Ya no vale con ser 'Més que un club'. Ahora lo que se lleva es ser los más grandes, los mejores, los intocables. Al Soci que le den. A los vecinos... ¿qué importan los vecinos? Y, al tiempo, habrá que ver cuánto nos toca rascarnos el bolsillo. Qué, no nos engañemos, eso también ocurrirá.

martes, septiembre 18, 2007

SEPTIEMBRE NEGRO?

Cuando se empató en Santander se quiso ver el vaso medio lleno, a pesar de las críticas que más de uno y dos medios de comunicación lanzaron al equipo; cuando ante el Athletic de Bilbao una infame segunda parte ocultó los bríos de la primera se miró hacia otro lado; pero tras el tostón de Pamplona han vuelto todos los malos presagios. Ahora llegan consecutivamente Olympique de Lyon, Sevilla y Zaragoza al Camp Nou en lo que se prevee un triple examen en toda regla que debe aclarar las cosas.
De la noche a la mañana Rijkaard ha perdido todo su crédito. Y más aún, han quedado al descubierto las discrepancias que se viven en un club que se diría vive al borde de un ataque de nervios, empezando por la charlatanería de un presidente especialista en las últimas semanas de multiplicarse y aparecer en todas las guerras y acabando por un vestuario que se sabe en el punto de mira. Por no librarse, ni Henry está a salvo de los cañones preparados para disparar.

Los hay que han defendido y elogiado al presidente toda su catarata de discursos. A mi me dejan la sensación de que ha iniciado una especie de huida hacia adelante. Empezando por su guerra dialéctica con Motta (¿como puede un mandatario ponerse a la altura de un futbolista?) y acabando por su amenaza farolera con el tema de las selecciones (¿le ha costado cuatro años darse cuenta de eso?), Laporta parece haber olvidado su rango dentro del club. Mal hace señalando al vestuario como lo ha hecho porque es ese vestuario el que debe sacar las cosas adelante y creandose enemigos difícil parece que las cosas vayan a mejor.

En verano se quiso dar una última oportunidad a esta plantilla y se reforzó lo justo e imprescindible pero me da a mi que la verdadera enfermedad sigue ahí dentro. Se tuvo miedo a la hora de vender y se quedaron todos los gallos... Lo que a la larga puede ser el principio del fin. Que ahora Rijkaard venga sacando hierro a los cuatro puntos de ventaja del Madrid con apenas tres jornadas disputadas es de juzgado de guardia. Habrá que ver cuál es su discurso si, como amenaza, el Sevilla pesca en el Camp Nou. A partir de mañana, ante el Olympique, para el Barça empieza la hora de la verdad. La de la resurrección o la del hundimiento.

jueves, septiembre 06, 2007

CHANTAJE

Por segunda vez en tres días en las páginas de un diario, Mundo Deportivo, ha aparecido la noticia de que el futuro de Giovani 'peligra'. El 'entorno' del chaval, afirma esta información, maneja algunas ofertas mareantes de clubs dispuestos a pagar los 30 millones de cláusula para llevárselo. Se insinua, de forma bien clara, que el Barça poco menos que está obligado a blindarle. Esto es, aumentar considerablemente los honorarios de un chaval de 18 años que tiene una ficha de 600.000 euros. ¿Esa cifra hay que considerarla ínfima? Es evidente que las cantidades que se mueven en el mundo del fútbol dejan esos 600.000 euros en poco más que una propina pero, con 18 años ¿es de recibo comenzar esta carrera de locos? ¿por un contrato a la altura de un crack?
Si, como él mismo ha dicho, su deseo es seguir muchos años en el Barça este es el momento ideal para demostrarlo. 600.000 euros no es una cifra cualquiera. Ganar al año un diez por ciento de esa cantidad ya es un sueldo más que decente para cualquier persona y cualquier chaval de su edad haría cualquier cosa por ello. Durante la pretemporada ha mostrado que tiene madera de estrella, así que bueno sería que lo haga durante todo el año y luego Dios dirá. Pero si el Barça cede a ese chantaje interesado de su entorno, con la colaboración explícita de los medios, dará un paso en falso y abrirá la puerta no sólo a los Bojan, Jeffren y demás canteranos con futuro prometedor, sino que pondrá en bandeja de plata a los Ronaldinho y compañía exigir mejoras que ahora mismo, por verguenza, no se atreven a hacer abiertamente.
Y, si por lo que sea, los que manejan a Giovani tensan más la cuerda de lo debido. Adiós y besos! Ni sería el primero ni, tampoco, será el último canterano que ha buscado la gloria lejos de casa. Desde Milla y hasta Fran Mérida muchos han sido los que se han ido y el club ha sobrevivido. Y eso sirve para él tanto como para Bojan. De momento no parece que su familia haya enloquecido tanto con esa 'necesidad imperiosa' de convertirse en millonaria a estas alturas. Pero, no sé porque, me huele que no tardará en ocurrir.

Johan Cruyff, al que tanto caso parecen hacer en el Barça, sabía llevar con suma efectividad estos temas. Lo había hecho en el Ajax y lo hizo en el Barça con Milla, con Julio Alberto, Carrasco, Guardiola, Goikoetxea y tantos otros. Ojalá Begiristain, Soriano y compañía tomen buena nota de su forma de actuar. Lo contrario sería ceder a un chantaje en toda regla que económicamente puede ser la bicoca para los futbolistas pero que, deportivamente, no les ayudará en demasía. Y al club menos aún.

domingo, septiembre 02, 2007

TU SI TIENES GITMO

Velocidad, transiciones supersónicas, rapidez de pensamiento, de pase, de carrera, remate... Así. Así puede y debe desequilibrar el Barça sus partidos y así lo ha hecho ante el Athletic. Y no ha ganado a un Athletic timorato y arrastrado como en los últimos años; se ha impuesto a un rival bien puesto en el campo y con orgullo, un equipo que ha recuperado la rabia, que ha repartido sin venirse abajo por la supuesta (y cierta) superioridad del Barça, que ha vendido cara la piel y que, a su manera, puede con razón quejarse del arbitraje. Pudiéndose discutir la existencia del penalty a Henry, lo que no deja lugar a la duda es que el obús de Touré botó dentro del campo, no en el interior de la meta.

Pero esas sandeces del árbitro, como la segunda y ridícula tarjeta a Márquez o la también estúpida expulsión a Koi (si una entrada de cara a la altura de la tibia merece roja habrán tropecientas por partido), no pueden ocultar que el Barça ha pasado hoy página. Ronaldinho se ha sentido poderoso, Deco ha recuperado su mejor versión, Márquez ha recordado al que deslumbró hace dos años y Messi mantiene su electricidad. Pero es que, además, los recién llegados parecen tener el convencimiento de que aquí será tan caro jugar que sudan como si fuera el último partido de sus vidas. La velocidad, descaro y cambio de ritmo de Henry se ha mostrado primorosa y sólo le falta el premio del gol, la presencia intimidatoria de Touré en el centro del campo se muestra como el mejor socio para Deco y ha facilitado el trabajo a Xavi y, por fin, el partido de Abidal ha sido, simplemente, extraordinario. Facilitado, sí, por su poco trabajo en defensa, el francés ha dado una exhibición en ataque con desbordes, driblings y combinaciones que yo, lo confieso, nunca se los había advertido en Lyon.

Ha sido un partido con dos caras, sí. La primera primorosa, en una primera mitad que el Barça ha desbordado y se ha gustado. Después, en la segunda, descendió todo... pero el trabajo estaba hecho y parecía difícil imaginar que el Athletic pudiera levantarle la camisa a un equipo con la autoestima recuperada.

Porque el Barça ha recuperado su velocidad, su manera de romper a cualquier contrario y con el toque de calidad que tiene puede y debe sentirse poderoso. Y lo ha recuperado ante un rival que nunca se entregó, que luchó hasta la extenuación y que, por fin (al menos para mi) tiene ante si un futuro más brillante que los últimos años. Apunte aparte merece Susaeta. Ni sabía quien era, pero me ha encantado. No sólo la calidad, sino el desparpajo que muestra en el campo. Caparrós puede estar satisfecho con este chaval. Tanto como el Barça con Giovanni, que si ante el Inter mostró su poder, hoy lo ha certificado plenamente. Borrada de un plumazo la polémica por si juega uno u otro, es momento de disfrutar, al menos hasta el próximo partido. De ellos, los jugadores, dependerá.
Por cierto, el líder es el Madrid. ¿Preocupante? Depende. Remontó por rabia y entrega al Atlético pero ayer se dio un festín en Villarreal. Pero me duele ver a Sneijder brillando de blanco. Hace seis años estuvo una semana en La Masia entrenando; hoy está llamado a marcar diferencias con el Real Madrid. Una lástima que se escapara un diamante en bruto como él. Aunque, para no rasgarse las vestiduras, habrá que convenir que no siempre puede acertarse con quien quedarse y con quien no. Unas veces se acierta... Y otras no.

sábado, septiembre 01, 2007

¿PACIENCIA?

Del plomo en Santander a las alas en el Gamper, del 'ai ai ai' del domingo al tornado del miércoles, del 'otra vez lo mismo' al 'Ja tenim equip'. La historia, por aburrida, no deja de repetirse en el fútbol y, más aún, en el Barça. Vendedores de humo durante todo el verano, los hubo que pensaron que el debut liguero sería poco menos que una pachanga más. ¿Con quien ha empatado el Racing? Un equipo que encima perdió a Zigic no podía, ni por asomo, plantarle cara al que se ha vuelto a considerar el mejor Barça de la historia. Parecía que el aterrizaje de Abidal iba a convertir el lateral zurdo en una suerte de autopista hacia el cielo, la cabellera de Milito en la reencarnación del mejor Migueli, la presencia de Touré en la clave para devorar a cualquier rival en el centro del campo y el fichaje de Henry en la cuadratura del círculo... Y no, 'no es aixó companys'.

Todo el mundo sabe (sabemos) de fútbol un montón y, sin embargo, ese 'Don nadie' que debía ser el Racing devolvió a la tierra al Barça. GENIAL. Sí, genial porque ese tropiezo es la mejor medicina para quien piense que se abrirán todas las barreras de los peajes esta autopista para hacerle honores al Barça. Ronaldinho mismo, en primera persona, descubrió que ya le tienen tomada la medida y que mucho deberá trabajar para recuperar esa magia que se le supone y algunos (pocos) consideramos no regresará como antaño. Pero, más allá de personalismos y mucho más allá de críticas mordaces y hasta despiadadas por un resultado determinado, lo que, quizá, debería asumirse es que el rondo, el juego al toque, el 'quebonitojugamos' ha caducado. Sólo a base de calidad no se gana, hace falta sudor, mucho sudor, y velocidad, muchísima más de la que se ha intuido durante todo el verano. Cuando el balón no circula con rapidez endiablada y se da tiempo al rival a pensar, al Barça se le agota la magia y su superioridad desciende de manera alarmante.

Quizá, a lo mejor, ha llegado el momento de pensar que no es 'este' o 'aquel' el problema, sino que el verdadero problema sea de concepto general. Pedirle al Barça que se convierta en un equipo típicamente inglés, con un juego de ida y vuelta, vertical hasta la extenuación, no será adecuado, pero sí tomar ejemplos como el del ManU, donde desde Neville hasta Rooney corren todos como cosacos; o de un Milan viejo y caduco en el que la profesionalidad de todos y cada uno de sus jugadores se demuestra en su precisión suiza en el campo más allá de la magia de Kaká; o en ese Bayern reinventado a si mismo.

Todos aquellos que siguen recordando que la última Liga se regaló pero se olvidan (interesadamente) de que la caída al infierno comenzó en diciembre, son los mismos que se han encargado de vender humo durante el verano y, también, los que han sacado los cuchillos a la primera ocasión en que no se han cumplido las expectativas. Quizá, sólo quizá, fuera bueno sentarse a esperar y ver qué es capaz de ofrecer este 'viejo-nuevo' Barça con algo más de perspectiva.