
Yo he estado dos veces en Anfield y en Old Trafford. Y una en White Hart Lane, en Upton Park, en Saint Jame's Park o en Craven Cottage. Y también he estado en San Siro, en el antiguo Comunale de Turín, en el Friuli, en el Ennio Tardini, en el Luigi Ferraris, he vibrado con
Batistuta en el Artemio Franchi y hasta, hace ya muchos años, en San Paolo. Como soy un enfermo incluso he estado en el Velodrome viendo a
Francescoli y he visto juntos en Montpellier a
Blanc y
Cantona o en el viejo Parc Lescure de Burdeos a
Zidane y
Dugarry (¡cuánto nos equivocamos con él!). Ninguno de esos partidos se jugó más allá de las ocho de la tarde,
NINGUNO. En Inglaterra he visto familias enteras en las gradas a las
CUATRO DE LA TARDE, en Italia una animación

brutal a las
TRES DE LA TARDE y en Francia, lo mismo a las
OCHO o a las
SEIS. Por cierto, en Alemania la jornada se disputa a las
TRES Y MEDIA. Yo mismo, recuerdo con melancolía como acudía al fútbol con mi padre todos los domingos a las
CINCO de la tarde o los sábados a las
OCHO o, como mucho,
NUEVE MENOS CUARTO. Cuando era pequeño era una liturgia y después, cuando tenía ya edad de merecer, los partidos seguían siendo a esas horas y era perfecto para combinar fútbol y amigos-novia-fiesta. Hoy apenas puedo ir con mi hijo al fútbol. Le llevo, sí, porque vivo al lado del Camp Nou pero nunca si se juega a las diez de la noche porque me parece un crimen. Y como a mi, lo sé, le ocurre a muchos. En España (lo he comprobado en Valencia, en Zaragoza, en Pamplona, Donosti o Madrid) la edad media de los aficionados es infinitamente mayor que en Europa porque nos condenan los horarios. Porque, podeis estar seguros, en El Sadar, en Mestalla, La Romareda o San Mamés la animación existe... cuando el visitante es el Barça o el Madrid. Pero ir a tragaros a las diez de la noche un Osasuna-Celta o un Valencia-Betis y luego me direis si son 'ollas a presión', si está lleno de banderas, de animación y tal y tal.

Es cierto, porque lo es, que la afición del Barça es especialmente fría. Siempre lo fue pero eso es algo que va en aumento porque cada vez hay menos juventud en las gradas. Hace 25 años, por ejemplo, en le época (dorada para mi) de Maradona existía una cosa que se llamaba 'Boixos Nois' que nada, absolutamente nada, tiene que ver con la actualidad. Yo mismo me escapaba de mi padre para ir al gol sur a animar y todo el campo se contagiaba de ellos. Acudía a Sarrià y me lo pasaba en grande, pudiendo animar, burlarme, ser burlado y lo que se quiera cerca de la 'Grada Juvenil' del Espanyol y con el paso de los años, he comprobado que eso que vivía yo aquí es lo que sigue ocurriendo en Inglaterra, en Italia o en Alemania (aunque allí no he visto nunca un partido de Liga).

No. No somos la mejor afición del mundo pero tampoco, como leo, una mierda de afición. Somos como somos, más pausados que otros, catalanes, tranquilos y habituados a dar en consonancia con lo que recibimos. Pero no olvidemos la pasión que hemos mostrado en París, en Wembley, en Rotterdam, en Basilea o Berna. O en cualquiera de las finales de la Copa de España a las que ha acudido el Barça.
Me sabe fatal leer eso de los 'entierros de tercera' cuando no nos damos cuenta que a eso nos ha empujado la dictadura de las televisiones. Recuerdo como el 'Bacó' en su campaña electoral prometió, solemnemente, recuperar el horario familiar para los partidos del Camp Nou. Necesitaba el voto del socio, claro. Cuando ya lo tuvo olvidó esa promesa. Como tantas otras. Hoy a él le interesa más el niño japonés que el niño de Granollers o de Tortosa. En su globalización del Barça ha olvidado a los socios de a pie. De hecho, nos ha vendido como el resto de clubs.
Yo, en agosto, volveré a dar mi anual gira por Inglaterra. Y volveré a disfrutar de un par de partidos a las cuatro de la tarde. Si puedo me escaparé otra vez a Italia y veré alguno (espero que en Roma) a las tres. Y seguiré yendo al Camp Nou. Los domingos, con suerte, a las siete de la tarde. Lo más normal serán las diez de la noche de los sábados o las nueve de los domingos...