Señora... Estamos en una misión de Dios

domingo, mayo 27, 2007

EL VILLARATO










Cuando ves a Van Nistelrooy rematando con el brazo quieres seguir pensando bien y dar por sentado que al árbitro, humano él, se le ha escapado esa jugada. Es difícil que digerirlo, en un momento cumbre, que eso suceda... Pero, vale, lo aceptas. Lo malo es cuando, sentado en la grada del Camp Nou observas a otro árbitro que en la primera jugada del partido le enseña la amarilla a Xavi por una entrada, sin más problemas, en el centro del campo, como, poco después, los futbolistas del Getafe, luchando por cada balón como si les fuera la vida, van librándose de tarjetas y como al límite del descanso a Ronaldinho le saca la roja por soltar los pies después de dos entradas más, reincidentes y machaconas, que le llevan de cabeza toda la primera parte. Después llegará una amarilla a Eto'o. Y ni uno ni el otro jugarán contra el Espanyol. ¡Me encanta el Villarato!

Son las sensaciones que te pueden quedar después del mejor sábado en mucho tiempo. Ahora espero que el Barça prime como merece al Zaragoza de la misma manera que el Madrid al Espanyol. Porque así es como, parece, se juega de verdad. Y, puestos a pedir, me encantaría que tan pronto se conozca el calendario de la próxima Liga, los maletines se multipliquen por 36 jornadas. Quiero ver 18 Getafes en el Camp Nou y 18 Deportivos en el Bernabéu obligando a Barça y Madrid a jugar al límite cada partido, disfrutar de esa sensación semana a semana y, como ayer, reconciliarme con el fútbol. Por pedir, eso sí, pediría también que los señores árbitros, humanos ellos, midan con el mismo rasero a todo el mundo. Que vean las manos cuando son manos, que eviten que los Ronaldinhos de turno pierdan el norte (¡estoy disculpándole!) cansados de recibir patadas y que dejen que sean los futbolistas los que deciden los partidos y campeonatos.

¿Pedir más? Pues estaría bien solicitar, rogar, al señor Rijkaard que estuviera un poco (lo justo nada más) despierto en el banquillo. Que entendiera que ayer habría venido de perlas sacar al campo a Gudjohnsen la última media hora de partido para fortalecer el medio campo y marcar territorio en vez de permitir que el Barça, ahogado y derrotado físicamente, suplicara por el fin del partido como si un equipo de segunda categoría se tratase.


Quedan seis puntos, dos jornadas en las que el Barça debe agarrarse a la épica de Zaragoza y/o Mallorca. Confiar en Diego Milito, Sergio García, Aimar o 'Alessandro; en Arango, Trejo, Tuni o (mi preferido en estos momentos) Maxi López. Por soñar que no quede porque me encantaría verme celebrando en Tarragona la Liga haciendo la 'gallina'. Me apunto, más vale tarde que nunca, a la corte de los optimistas. Han habido, y hay y habrán, muchas, demasiadas cosas que no me gustan de este Barça. En el campo, el vestuario y los despachos. Pero soy-somos sufridores culés y ahora tenemos ganas de disfrutar, de padecer y celebrar.
Que tinguem sort...

miércoles, mayo 23, 2007

LA TREGUA


Iluminados por un final de Liga digno de la mejor película de suspense (a pesar del propio Barça y sin tener las cartas ganadoras en la mano), alrededor del club han comenzado a suceder hechos, aislados, que llevan a pensar. Y a mal pensar también. Ferran Soriano se multiplica de cara al público vendiendo las excelencias de la gestión económica (y social) del Barça a la vez que el Barça B se hunde en la miseria y entorno al primer equipo se firma una especie de tregua a la espera del final de temporada aparcando cualquier negociación respecto al futuro de la plantilla. Se desvían atenciones, como en tiempos pasados, confiando en que Deportivo, Zaragoza y/o Mallorca echen una mano para salvar un desastre anunciado pero, parece, no temido en exceso.

Por partes. Deportivamente la caída del Barça B se ha tomado desde el club como un mero accidente. Parece que preocupe poco, o nada, lo sucedido sin dar importancia ninguna a que esto es un club, con una base, que siempre dio, en mayor o menor medida, sus resultados. Echando la vista atrás, en las últimas tres décadas (que yo acierte a recordar) siempre surgieron valores de la propia cantera y hoy nos encontramos en que ya no hay de dónde sacar. Aparece un Messi, (congratulémonos!) que llegó desde Argentina; se habla de un Giovanni que se cazó en México y solamente hay un futbolista propio, Bojan, del que se pueda sacar pecho. ¿Qué ha pasado aquí? ¿A qué se debe la fuga última de Mérida? ¿Todo es dinero? No. Para nada. Nadie en el club dice nada, pero existe el convencimiento de que en los tres-cuatro últimos años se ha dado la vuelta al calcetín de mala manera, condenando a esa cantera a su propia extinción. ¿Cómo? Pescando fuera y despreciando lo propio. Es posible, y probable y hasta en varios casos probado, que aquel chaval de doce años que has 'robado' al Athletic, la Gramanet, el Hércules, Espanyol o Las Palmas de turno sea mejor que alguno de la propia Masia. Pero cuando conviertes esta excepción en una regla y los pescas a todos de golpe, destrozas tu propia filosofía. Lo haces porque ellos llegan con otras mentalidades, no el juego al que se obliga a la cantera desde siempre y entonces pasa lo que pasa, que los que aquí habían pierden su sitio, los que llegan brillan con más o menos intensidad en el plano individual pero el conjunto se resiente. No hace demasiado tiempo, de golpe y porrazo, Eto'o 'colocó' (no sabría decir si fue en el infantil o en el cadete a seis compatriotas suyos). Chavales majísimos, seguro, pero sin la base que tenían aquellos a los que quitaron el puesto. Y todo se resiente. Se sigue ganando, claro, por la fuerza del club, pero a medida que se escalan categorías se pierde por el camino esa filosofía. ¿Dónde están los famosos '4'? ¿Nos conformamos con un Bojan de 'pascuas a ramos? Mientras se abre mercado con escuelas al otro lado del mundo (la puñetera globalización) se pierde el interés en casa. Ya nadie pierde el tiempo en ir a Puigcerdà, a Tortosa o a Tremp. Esta cantera no les importa nada.

La 'tregua' establecida desde el 0-6 en Madrid es otro aspecto a tener en cuenta. Decía ayer Benítez, en Atenas, que pase lo que pase en la final de la Champions en el Liverpool ya trabajan pensando en el futuro. Se especula con la salida de Xabi Alonso, se habla del adiós de Sissoko, Fowler ya está fuera y los técnicos del club inglés estudian el mercado sin dar valor ninguno a lo logrado hasta ahora. Ya ficharon a Mascherano en enero, a Arbeloa, piensan en Tévez, se iluminan con Eto'o, han atado a Voronin, persiguen a un lateral zurdo de 17 años llamado Garteh Bale del que se habla maravillas en Inglaterra y están dispuestos a modificar lo necesario la plantilla para mantener la competitividad. Aquí, en el Barça, se sigue agradeciendo a Belletti el gol de Paris, se especula de forma vacia y nadie sabe a ciencia cierta el camino que se va a seguir. Todo depende de tres partidos ligueros... en los que juegan otros equipos.

Y queda Soriano. Multiplica sus apariciones vendiendo las excelencias del club, postulandose como el sucesor presidencial y siguiendo con el mundo global, con giras en Asia, sponsor que no es tal y dando la espalda a la realidad que tiene mas cercana. Y es que, lo veo cada vez mas, poco le importa el socio de a pie.

lunes, mayo 14, 2007

STALINGRADO

El dos de febrero de 1943 la Wehrmacht se rindió a las tropas soviéticas en Stalingrado. Fue el principio del fin de la Segunda Guerra Mundial. Hasta poco antes, desde el primero de septiembre de 1939 hasta mediados de 1942, el paseo de los ejercitos germanos por Europa había sido absoluto pero los aires de grandeza de Hitler y la total ausencia de crítica de sus 'consejeros' acabaron por cavar su propia tumba. Se creyó inmortal y acabó por dirigir a Alemania al más absoluto de los desastres.


El 25 de agosto de 2006 el Sevilla apabulló al Barça en Mónaco. Sin darse ni cuenta de lo qué sucedía, el Barça fue barrido del campo por un rival que jugaba 'cuchillo entre los dientes' ante una panda de glamourosos campeones autocomplacientes. ¿Un accidente? Desde aquel día, tal cual, la guerra de la temporada se convirtió en un suplicio. Empezó ganando sobre la bocina la batalla de Vigo pero pronto se vio que no, que la cosa no iba como debía. Cuando el Valencia empató en el Camp Nou (el día de la Mercè) álgunos dieron el primer toque de atención. Pero la autocomplaciencia cegaba a la 'oficialidad'. Se empató en Bremen (¿recordamos el minuto?) y se perdió en Londres. Pero los mensajes oficiales seguían siendo maravillosos. No pasa nada. Ni cuando el Chelsea empató en Barcelona (el comienzo del fin en la Champions), ni cuando no se pasó de un mísero empate en Valencia ante el Levante o en Getafe. Ni cuando, en Montjuïc el Espanyol le borró del campo, ni cuando el Internacional de Porto Alegre le humilló en Japón... Nunca pasó nada. A piñón fijo, como si todo fuera un mundo ideal, el club seguía en su burbuja mirando a otro lado cuando Deco o Ronaldinho volvían de las vacaciones navideñas a su antojo.

'Qué mal está el Madrid'. Lo leíamos, lo escuchábamos, lo veíamos. Y, lo peor, igual hasta nos los creíamos. Ese Madrid era un simple ejército soviético sin mandos, sin capacidad de sorpresa, sin nada con lo que hacer frente al mejor ejército futbolístico del mundo. Pero si la derrota de Getafe fue el inicio de la pérdida de Stalingrado, el empate ante el Betis ha sido la rendición. El Barça sigue teniendo el mejor armamento, pero no sabe como usarlo y, lo peor, no tiene la ilusión de recuperar las ganas de hacerlo. No puede. Ya no se sabe que es peor de todo: si no poder, no saber o no tener la suficiente fuerza de voluntad y mentalidad.

El ejército nazi cayó en la depresión tras la derrota en Rusia y todo el país entró en barrera. El Barça ha caído en esa depresión ahora, ha despertado de golpe del sueño. Pero, peor aún, el barcelonismo se ha dado cuenta que los días felices son historia. París, las Ligas, la alegría, la superioridad... Nada permanece. Y en estado de shock ha abandonado el Camp Nou. Sin dar crédito a lo que ocurre, sin casi ni ganas de protestar.
Y así ha dejado, abandonado, al 'Bacó'. Al mismo que por la mañana se daba un baño de glamour junto a Ecclestone o Briatore en Montmeló mientras el Barça B se hundía en el Miniestadi. El mismo que debe preguntarse qué ha hecho para merecer esto. Se creyó tan y tan grande, se creyó estar por encima del bien y del mal, dominando medios, llevando las cosas tan lejos que ahora, pobre, empieza a ver como su 'galaxia' se hunde.
Se lo merece, sin duda. Tanto él como sus acompañantes. Tanto ellos como esos ¿profesionales? que besaron la gloria y se quedaron instalados en ella sin pensar que el triunfo, si no se trabaja, es efímero. Todos se lo merecen. Y, ojalá, sea dura la caída final. Muy dura. Sólo me asalta una duda: ¿Se lo merece el aficionado?

viernes, mayo 11, 2007

EL MAFIAS

Al Barça hace unas horas que le han vapuleado en Getafe. De madrugada, en el aeropuerto de El Prat se escuchan gritos de aficionados (¿la gente no tiene nada mejor que hacer a esas horas?) contra los futbolistas, uno de los cuales (le deberían dar cerebrín) se encara con uno de los que critica. A la mañana siguiente, en La Masía, más gritos, descalificaciones, insultos de mal gusto por parte de una parte de aficionados que se sienten desengañados y hartos de tanta mediocridad y pasotismo a precio de oro. Apenas 500 metros más allá, al otro lado del Palau Blaugrana, en las puertas de la Siberia, aparece... ROBERTO DE ASSIS, el hermanísimo.

Dicen que la mujer del César además de ser honrada debe parecerlo. Bueno, al menos eso se decía porque con la presencia del hermano de Ronaldinho precisamente ahora todo eso salta por los aires. Y ayer, hay constancia de eso, estuvo en Milán. ¿Casualidad? Seguro que sí. Pero es la casualidad más inoportuna y de peor gusto de los últimos tiempos. Cuando el equipo ha tocado fondo, cuando los nervios están a flor de piel, cuando todo parece caer como un castillo de naipes, aparece el Mafias para 'conversar con mis amigos del Barcelona'. Conversar, ¿de qué?, ¿para qué? ¿Del enésimo robo-mejora de contrato de Ronaldinho? ¿De la participación del Barça en su fundación 'sin ànimo de lucro' que en Brasil le suponen unos excelentes dividendos a través de exenciones fiscales y apoyos publicitarios?

Diez años, ni más ni menos, hace de la movida de Ronaldo. Aún me resuenan los oídos de escuchar toda clase de menosprecios al jugador por la forma en que se marchó y, también, de parte de un tal 'Elefant Blau' hacia la directiva por su manera de llevar el caso. Aquella directiva, sí, metió la pata cuando tras un gol estratosférico en Santiago le prometió por boca del 'Ladrón' una ampliación de contrato que cuando la vio Núñez se echó las manos a la cabeza. 'Si se lo pagas tu, encantado' le dijo Núñez y el Ladrón, claro, escondió la cabeza debajo del ala. Siguió en la directiva, y llegó a ser presidente, porque era la coraza de Núñez, pero fue desde aquel episodio que el entonces presidente comenzó a perder su confianza en él. Ahora el 'ex elefante' no tiene la catadura moral de pararle los pies sin miramientos al Mafias. Todo son sonrisas y un 'ya hablaremos', 'todo está correcto' y demás sandeces.

Y así seguimos. Poniendo paños calientes. Con Begiristain hablando media hora para no decir nada. Con Eto'o (manda narices!) reconociendo que en Getafe salieron sin alma al campo. Y, tiempo al tiempo, huyendo hacia ninguna parte con el fichaje de un Henry que, siendo, que lo es, un grandísimo jugador me temo que será el Beckham del Barça. El galáctico que acabe de hundir la nave.

Y el Mafias, mientras, en Barcelona. Precisamente hoy.

jueves, mayo 10, 2007

WATERLOO BLAUGRANA

Una noche de otoño de 1984 se presentó en el Estadi un equipo llamado Metz. No era, ni es, un club de referencia en Francia. Era la vuelta de la primera eliminatoria de la Recopa y tras el 2-4 de la ida nadie podía ni imaginar que aquella noche el Barça caería en casa por 1-4. Ocurrió. Nunca pensé que podía repetirse algo semejante a aquello. Y hoy, a medida que caían goles en Getafe, intentaba hacer memoria para rescatar una tragedia parecida. He recordado la exhibición del Dinamo de Kiev de Shevchenko en el Camp Nou pero, lo siento, poco más así a bote pronto. El ridículo de esta noche, es de tal calibre que no hay comparación posible.

Rijkaard acaba de 'pedir disculpas a los socios'. Menudo botarate! El y todos y cada uno de los futbolistas que se han presentado en Getafe de excursión. Ahora habrá aún quien se 'atreva' a hablar de conspiraciones periodísticas desde Madrid, desviar atenciones con presiones mediáticas y demás sandeces que este equipo en caída libre se ha encargado de enterrar. ¿Que la defensa ha sido de chiste? Vale, ¡Y qué! ¿Dónde andaba Edmilson? ¿Jugó Eto'o? ¿Se ganó la continuidad Giuly? ¿Y Ronaldinho? Recuerdo que en San Sebastián me indignó su cómoda posición de centrocampista y, sin embargo, hoy la ha abandonado. Se ha ido arriba, donde menos presión debería soportar, y ha vuelto ha 'jugar' para él solo, Sin problemas. Se ha desentendido totalmente del trabajo en el centro del campo y pim pam, ya está. Este es el Ronaldinho que nos queda.
Este es, sí, el Barça que nos queda. Un equipo sin cabeza, un equipo cuyo entrenador es capaz de tomarse tan en serio un partido oficial que se atreve a colocar en el once inicial a Xavi cuando éste ha viajado a Madrid el mismo día del partido por motivos personales (con todo el derecho, ojo) y que se permite el lujo de dejar en Barcelona a Messi, el mejor futbolista, e más desequilibrante, la única luz que le queda a este Barça.

El 'Bacó', adivino celestial, habló de siete títulos en agosto. Desde hoy sólo queda uno a tiro y, visto lo visto, no sólo hoy, está más lejos que cerca de conseguirse. Desde el entrenador (su cara en el banquillo era un poema), hasta el último de sus futbolistas han demostrado ser merecedores de este varapalo. Rijkaard, me da a mi, ha firmado ya su carta de dimisión en Getafe porque no tiene por dónde agarrar este moribundo y volver a levantarlo. Y, con él, por mi, se podrían ir bastantes más. Y no los Olegueres de turno precisamente.
En este equipo, nadie, seguro, recuerda a un tal Udo Lattek. Yo sí. Sería bueno que alguien les hablara de él. Y antes del domingo, si puede ser.


martes, mayo 08, 2007

LA BRUNETE Y RONALDINHO

Aún no habían llegado los jugadores del Madrid a su vestuario tras ganar al Sevilla el domingo en el Bernabéu y ya empecé a escuchar la palabra 'presión periodística' en una radio de Barcelona. Eso era el domingo. Ayer, en diarios, tertulias y hasta aquí, en distintos blogs, descubrí alucinado que la Liga no puede ganarla el Barça o el Madrid, sino que puede decidirse a través de lo que se ha llamado la 'Brunete mediática'. Cullons! pensé. Ahora resultará que a los pobres futbolistas del Barça les va a desestabilizar lo que digan cuatro mesias radiofónicos, publiquen dos medios madrileños o editen algunos canales de televisión.
O sea, ¿esos mismos futbolistas que el sábado, tras ganar en Anoeta, afirmaron que el domingo tenían la intención de desconectar y despreocuparse del partido de Chamartín (sólo Puyol y Xavi reconocieron que verían el partido) ahora pueden ser víctimas de la presión? Acojonante. Va a resultar que el domingo que viene el Barça juega contra una especie de Olympique de Betis, que después visita al Atlético de Madrid de los Leivinha y compañía, que a continuación vendrá al estadi una especie de Getafe United, después un Espanyol que acostumbra a ganar en el Camp Nou y acabaremos la Liga no en Tarragona ante un (por desgracia) descendido Nàstic, sino ante un Schalke de Tarragona. Y, entre todo ello, claro, está la 'Brunete mediática'. Esa que se dedicará a acosar, desprestigiar, mediatizar, polemizar y presionar desde el mismo domingo por la noche y durante toda la semana.
¿Nos hemos vuelto locos? ¿Acaso podemos pensar que Ronaldinho, Zambrotta, Van Bronkhorst, Deco, Eto'o, Thuram o Márquez (por ejemplo) están al tanto de toda esta movida? Pondría la mano en el fuego de que si se hiciera una encuesta en el vestuario del Camp Nou apenas dos o tres jugadores recordarían que existió un Barça que perdió una Liga en similares condiciones pero el resto no sabría, ni por asomo, quien es Udo Lattek. Ellos, los futbolistas, viven, desengañémonos, en su bola de cristal. Al margen de todos nosotros. Tanto de aficionados, como de periodistas. Llegan, entrenan, se duchan y se marchan. Y pueden tener más o menos ambición, más o menos compromiso, más o menos ganas. Pero, para nada, se mediatizan con estas movidas que alentan los medios, hoy de Madrid mañana de Barcelona, y que tanto parecen preocupar al aficionado de a pie.
Cruyff inventó en en época dorada la palabra entorno y hoy, tres lustros después, parece que sea ese entorno el que vaya a decidir quien y cómo se decidirá la Liga. Me hace gracia eso. Va a resultar que el título no se decidirá, simplemente, en un terreno de juego. Definitivamente nos hemos vuelto locos y, me parece, hemos caído en ese estado de esquizofrenia que algunos quieren alentar. Pero no ellos, los futbolistas, sino nosotros, los aficionados. Y los periodistas. Aunque, bien pensado, quizá eso es lo que pretenden los medios: alentar todo ese estado de locura colectiva.

RONALDINHO

Dos asistencias, geniales, de gol a Iniesta y Eto'o y una tercera a Xavi. Resituado en el campo como ¿mediapunta? Ronaldinho sorprendió el sábado en Donosti a todo el mundo. Me frotaba yo los ojos en la grada viendo lo que veía. Un jugador que se desentendía del cuerpo a cuerpo y que prefería retrasar su posición a un lugar mucho más cómodo y tranquilo. Apenas si perdió balones porque, obviamente, no era el sitio en el que más se le presionaba. Mientras Messi y Eto'o, por ejemplo, se rompían los cuernos en ataque, él, Ronaldinho, vivía plácidamente en otro mundo. Y volví a Barcelona dándole vueltas a la cabeza respecto a ese 'cambio'. Y escuchaba después elogios encendidos al tema, y leía el domingo las crónicas de Sport, Mundo Deportivo, El Periódico, La Vanguardia y hasta de El País o Marca alabando ese cambio. Y dudaba acerca de todo. Y, sin embargo, no puedo estar de acuerdo. Ronaldinho va por libre y por libre decidió en Sanse cambiar su rol sin que nada ni nadie osara llevarle la contraria.
Me trasladó en el tiempo a la época de Cruyff, cuando en Burgos, Granada, Salamanca, Castelló, Málaga y otros tantos campos 'incómodos' se borraba del ataque para convertirse en una especie de líbero de la época surtiendo de balones a los Rexach, Clares, Asensi, Fortes o Heredia de turno. Y de la misma forma que recuerdo que mi padre me advertía que aquel no era el 'Holandés volador' que nos habían vendido, para mi éste no es el megacrack que marca las diferencias.
Yo lo que espero es que los jugadores de Betis, Atlético, Getafe, Espanyol y Nàstic sufran en sus propias carnes la ambición desmedida de un futbolista superlativo, aquel que nos iluminó con su cambio de ritmo, el que se marchaba de los defensas como por arte de magia con su rapidez, el que llegó a arrancar una ovación del mismísimo Bernabéu. Un Ronaldinho comprometido de lunes a domingo, que no se perdía ni en el gimnasio ni tenía que desmentir con sonrisas amargas rumorologías acerca de su estado físico. Y ese, con asistencias de gol incluidas, no es el de San Sebastián. ¿O sí?

viernes, mayo 04, 2007

LA OTRA CARA DE FIGO


Ahí están. Uno y otro. Héroe y villano. Culé y pesetero. Iker Romero y Luis Figo. El primero acaba de renovar por el Barça hasta 2012; el segundo se marcha del Inter para jugar en el fútbol árabe. Los dos, sin embargo, tienen una cosa en común: El Barça. Y otra: El ¿chantaje?. La huída de Figo del Barça es de sobras conocida. No se sabe, eso es cierto, algún que otro matiz que podría hacer variar diversas opiniones, pero el fondo de la cuestión es que se marchó al Madrid 'gracias' a su entonces agente porque Gaspart (con buen criterio en mi opinión aunque sigo pensando que no lo hizo porque en realidad no tenía ese dinero a mano) no se avino a pagar los 30 millones de euros de penalización por incumplir el contrato firmado con Florentino Pérez. Figo se marchó como un traidor y tal y tal...
Pero... ¿Y Romero? El Barça, en 2005, ganó la Copa de Europa de balonmano, la séptima de su palmarés, con Iker como gran estrella. Pero aquel título llegó envuelto en la polémica sobre su futuro. Había firmado ya por el Ciudad Real y su 'nuevo' club había impuesto una cláusula de rescisión de un millón de euros. Como en el caso de Figo, el jugador quería seguir en el Barça... Y la directiva del Barça le 'refichó' por las buenas. Pagó, pagamos, medio millón de euros al Ciudad Real para poder mantener al jugador en el club. Económicamente, desde luego, no se puede comparar un caso con el otro pero, ¿Existen tantas diferencias entre el héroe y el villano? No todo es blanco o negro. El héroe Iker Romero, por cierto, acaba de renovar su contrato con el Barça hasta el año 2012. A precio de oro, claro está, en el mundo del balonmano.

EDUARD LORENTE

La Real Federación Española de Natación anunció ayer la destitución de Joan Fortuny, entrenador de varios nadadores internacionales de la selección, y la retirada de la beca en el CAR de Sant Cugat a Eduard Lorente. Si bien el primer caso puede, o no, entenderse y se justifica con una decisión técnica (en realidad son sus diferencias insalvables con el director técnico de la RFEN, Maurizio Coconi), lo sucedido con el nadador no tiene explicación posible. Lorente es el record de España de 50 y 100 metros libres y el pasado mes de diciembre conquistó la medalla de oro en los Europeos de piscina corta de Helsinki. Su 'expulsión' se explica oficialmente en que, según Coconi "no es un nadador puntero". La realidad, es, sin embargo, otra. Y es que en la Federación no han aguantado las críticas de Lorente hacia la forma de trabajar del ente. Y así, tal cual, le han cortado. Esta es la libertad de expresión en el deporte.

ESPANYOL

Livorno, Maccabi, Benfica y Werder Bremen. Los cuatro, más el Ajax en la fase de grupos, se quedaron por el camino europeo del Espanyol, que ayer, en Alemania, cerró con broche de oro su clasificación para la final de la Copa de la UEFA. Sin ser, que no lo soy obviamente, 'periquito' me maravilla la machada de este club venido a menos, ninguneado por los medios y que algún día se sabrá cómo sobrevive en Barcelona. Ahora se va a Glasgow a jugar una final en la que es evidente que partirá con la etiqueta de 'Cenicienta' ante un colosal Sevilla, pero lo logrado no se lo podrá nadie ya quitar. Mientras al lado de la Diagonal se habla más de gimnasios, en Montjuïc se hace historia. Felicidades.

LA ULTIMA CENA
El miércoles por la noche, mientras el Milan maravillaba en San Siro colándose en la final de la Champions con la grandeza que se le supone a un 'viejo gigante' del fútbol europeo, la plantilla del Barça se reunía para cenar y 'hacer piña'. Y vaya si la hicieron. Tanta que Eto'o llegó, de mala gana, cuando sus compañeros ya estaban tomando el café. Pero lo más grande es que Ronaldinho ni tan solo se dignó a aparecer por el restaurante. Oficialmente se excusó ante Puyol, el capitán, por 'compromisos ineludibles'. Lo cierto es que no le echaron de menos en el restaurante. Se trataba de estar juntos, los compañeros. Y el brasileño, con su ausencia, dejó claro que no tiene mucho, quizá nada, que ver con casi ninguno de ellos. Hay veces que las cosas se explican con ejemplos como éste. Vete a saber, igual Ronaldinho no fue a la cena porque se quedó, como viene siendo habitual, en el gimnasio.