Señora... Estamos en una misión de Dios

lunes, febrero 26, 2007

EL FACTOR ETO'O

Regresa Eto'o y vuelve el Barça. Como contagiado de la ambición del camerunés, el Barça en pleno se puso las pilas ante el Athletic de Nada, resurgió de sus cenizas, se gustó, goleó y, quizá lo más importante, recuperó la autoestima en el momento más oportuno. No hay que llevarse al engaño porque el rival fue el mejor amigo pero, a la vez, es justo, necesario y hasta imprescindible dejar en cuarentena cualquier crítica. Ahora llega el 'Tourmalet' de la temporada, la hora de la verdad, el momento cumbre. El partido de Zaragoza, la imagen que el equipo muestre allí por encima del resultado, nos debería dar la auténtica medida de las posibilidades de este Barça. Sevilla, Liverpool y Real Madrid serán entonces los rivales ante los que se comprobará, o no, si el Barça está enfermo, sano, herido o, lanzado.

¿El Athletic? Ha descendido hasta tal punto su nivel de exigencia en los últimos años que lleva camino de la mediocridad más absoluta. Ahí es donde se debe poner en cuarentena la mejoría del Barça porque el rival fue el mejor aliado de la resurrección. Iniesta y Xavi camparon a sus anchas ante futbolistas empequeñecidos. Yeste parecía un aprendiz de segunda fila, la defensa una panda de amigos y el ataque apenas se sostenía por un Urzaiz que pide a gritos la jubilación. Se ha convertido en un equipo cualquiera, que no está a la altura de su historia y que sobrevive malamente en Primera... ¿hasta cuándo?

Ha vuelto Eto'o y todo parece ser como antes. Se circuló rápido el balón, se combinó como en las mejores ocasiones, se jugó al hueco. Regresa Eto'o y como si de un efecto dominó se tratase, despierta el Barça en general. Tiene una cualidad especial el camerunés que es el poner en alerta a todo el mundo, contrarios y compañeros. Todos quieren estar a la altura y hasta Ronaldinho se quita el sueño de encima, pretende desbordar, gustar y divertirse.

¿Y ahora, qué? Bueno sería que Rijkaard tome nota de lo visto ante el Athletic para no seguir dando palos de ciego con la alineación. Con la entrada de Márquez por Edmilson y Zambrotta por Van Bronkhorst la defensa me parece más que conjuntada. Puyol pareció darse cuenta, por fin, del ascendente de Thuram y Oleguer es mil veces más fiable que cualquier lateral que queramos ahora inventarnos. Delante la entrada de Messi por Giuly es suficiente para añadir magia a la rabia y la duda quedará en el centro del campo para poder darle entrada a Deco... o no. Pero el once-doce o trece fijo está cantado. Es el grupo que debe reconducir la situación y demostrar-demostrarnos que este equipo, en absoluto, ha dicho su última palabra.

El Barça, este Barça, está llegando al fin de su ciclo y no debemos dejarnos engañar por uno-dos o diez resultados. Pero será bueno que lo acabe con la grandeza que merece. En sus manos está conseguirlo.

jueves, febrero 22, 2007

¿SE ACABÓ?

¿Dónde quedó la sonrisa del Barça? Nueve meses han pasado desde que se coronó en París y parece que sea una eternidad. Dicen que 'cualquier tiempo pasado nos parece mejor' y este Barça lo simboliza a la perfección.
Y si el Barça, en general, está de capa caída, en síntoma claro de depresión, la imagen de Ronaldinho es la mejor expresión de ello. No es ya el rictus de su rostro, es la pesadez de su cuerpo. Es la demostración del trabajo no realizado. Es, dejémonos de rodeos, la caída de los dioses.
Recuerdo, hace algo más de diez años, haber visto en la puerta de entrada a los vestuarios del Camp Nou una pegatina simpática que decía 'Aquí fem la feina ben feta' (aquí hacemos el trabajo bien hecho). Desconozco si la pegatina sigue ahí, pero dudo que ahora alguien siga esas directrices. Este equipo se ha desgastado por su propia dejadez, la inercia del éxito le ha llevado a las catacumbas del fracaso y o mucho cambian las cosas o no tendrá manera de salir de ahí. Físicamente es una ruina y tácticamente una decepción. Todo el mundo sabe cómo hay que jugarle al Barça y, lo peor, el Barça no tiene soluciones para nada.

Si se pasaron días advirtiendo que el Liverpool no cambiaría mucho respecto al Valencia, ¿porque diantres no se estudió la manera de superar al Liverpool? ¿Fue lógico dar entrada a Belletti cuando Oleguer había jugado los últimos partidos en el lateral? ¿Era la mejor ocasión para, casi un mes y medio después, devolverle la titularidad a Motta? ¿Para qué se puso a Saviola si no se jugó para él? Además de salir, ¿jugó Ronaldinho? El Liverpool salió a morder al Barça y, sin embargo, hubo un oasis de diez minutos en los que el Barça pareció estar en disposición de destrozarle a él... Pero se acabó la gasolina lastimosamente y fue el Barça quien, por mucha posesión que tuviera, acabó a pies del rival.

He leído, hasta el hartazgo, que Víctor Valdés condenó al Barça con su error en el primer gol. Apenas he visto que nadie reparase en la comodidad con la que Finnan (creo que fue él) centró sin que nadie le tapase ni, tampoco he leído que Bellamy remató absolutamente sólo en el segundo palo porque un tal Belletti se olvidó de él para irse al centro a nadie sabe qué. Valdés (el cual nunca ha sido santo de mi devoción) resbaló, falló y se la comió, sí, pero fue tras un cúmulo de circunstancias mucho más graves. Errores de concepto, no de ejecución. Cuando no hay una concentración total, cuando el trabajo no se hace a conciencia suelen pasar estas cosas. Te salvarás uno, dos o diez partidos, pero al final acabas pagando la factura.

Y a fe que este Barça ya la ha pagado. Ahora toca pensa en ese milagro de Anfield. Toca suspirar por dar el golpe. Poderse se puede porque a mi este Liverpool me sigue pareciendo un equipo rocoso, serio y disciplinado, pero infinitamente inferior a un Barça de verdad. Porque, yo no me engaño, ese es el problema. Más que esperar a Messi o a Eto'o, al que se sigue esperando es al Barça, en conjunto. Ronaldinho fue la guinda del pastel de un equipo serio, disciplinado, alegre, convencido, rápido, inteligente y con hambre. Pero la caída en desgracia del brasileño ha arrastrado a todo el conjunto.

El repaso que el Liverpool le dio al Barça, la lección que le impartió desde la seriedad Benítez a Rijkaard (excelente 'gestionador' del vestuario pero lamentable estratega) debe hacer recapacitar a quien debe tomar las decisiones. Hay que soñar, sí, pero, también, empezar a trabajar con vistas de cara al futuro. Sin medias tintas. Esta plantilla, como tal, está acabada y es momento de renovarse para no morir de... asco. Y ahora es cuando Begiristain, sin la coartada de Rossell, deberá demostrar muchas cosas. Para ser un equipo de segundones prefiero serlo con los Verdú, Christian, Bojan y demás jugadores de la cantera que con algunos-varios cracks del tres al cuarto que permanecen en el vestuario viviendo de las rentas.

El Barça, este Barça del trienio dorado, se ha acabado. No vale la pena darle más vueltas. Por mucho que se remonte en Liverpool o en Zaragoza y por mucho que acabe por llevarse la Liga, el ciclo ha concluido. Sólo queda rezar para que lo haga de la mejor manera posible y esperar a que no despierte el enemigo. Porque entonces la caída no sería dura, sería durísima.

lunes, febrero 19, 2007

MENSAJE EN MESTALLA

Tres meses se cumplen desde la última victoria del Barça lejos del Camp Nou. La goleada en Mallorca ha dado paso a un cúmulo de despropósitos en la Liga, empates sin ton ni son, partidos tirados por la borda y un juego a menudo insulso que desembocó, hace una semana, con la tormenta de Eto'o. Y así se llegó a Valencia, con demasiadas dudas no sólo en el juego, sino, también, en el ánimo general. Y en Mestalla se perdió. ¿Malo? Muchos dirán que sí, que este Barça está en barrena y que ha perdido el glamour.
¿Cierto? En absoluto. Mil veces prefiero perder en Valencia como se perdió que empatar como se hizo en Levante, Getafe o Betis; o como se hizo el ridículo en Montjuïc. Ayer, en Mestalla, el Barça le dio un baño de fútbol al Valencia. ¿Que no vale para nada la posesión? ¡Desde luego que no! Pero no me vale que se diga que el equipo no tuvo remate. Gudjohnsen falló dos remates, el equipo llegó por las bandas y en ocasiones acorraló al Valencia. Sonará a consuelo de tontos, y me consideraré tonto por ello, pero a mi se me iluminó la cara cuando lo pensé fríamente.
Si se ha logrado 'aparcar' la movida de Eto'o (que ese es otro cantar), este es el momento de demostrar que este Barça está muy vivo. Volvió Messi demostrando qu estando en forma tiene el puesto asegurado, dio muestras (pocas pero algunas) Ronaldinho de estar en camino, volvió Xavi a demostrar que es imprescindible y me mostró Iniesta la calidad que tiene. Lo más fácil, sí, es dejarse ahora llevar por la depresión. Ver al Sevilla ahí igualado y al peor Madrid en décadas a sólo cuatro puntos dan que pensar. Pero, iluso de mi, prefiero ahora ver la botella medio llena. Se ha pasado un mes de enero y medio de febrero para olvidar y es el momento de la verdad. El de remar todos juntos y recuperar la ambición que se perdió por el camino, hace ya demasiado tiempo. Ha llegará el día en que se tengan que pasar facturas. Ya veremos si Rijkaard se queda (como asegura) o se marcha (como yo y supongo otros piensan), ya se verá como acaba el 'divorcio amistoso' del vestuario... Ya se verá.
Ahora lo que quiero ver es esto. Quizá el miércoles ante el Liverpool o, a lo mejor el domingo ante el Athletic o, vete a saber, será la siguiente semana... O cuando sea. Pero el día que en vea (veamos) una imagen como ésta, con los dos cracks abrazados celebrando un gol, podremos olvidarnos de cualquier depresión. A mi el Barça de Mestalla no me disgustó. Se perdió pero dando la cara. Se estrelló ante un equipo que supo sacar partido de su mediocridad y no seré yo quien critique a ese equipo. Es su apuesta. Que aprovechen con ella. Dijo una vez Guardiola que a partir de la personalidad de tu juego llegan los resultados. Y viendo lo que vi en Mestalla, yo, iluso de mi, creo que este Barça vuelve a estar en buen camino.
Démosle una oportunidad al menos.

jueves, febrero 15, 2007

CONTINUARÁ...

'Cuéntame un cuento y verás que contento, me voy a la cama y tengo lindos sueños'. Así reza el estribillo de una vieja canción de Celtas Cortos que me vino ayer a la memoria viendo esta imagen. ¿Real? ¿ficticia? ¿Verdad? ¿Mentira? Leí a alguien (no recuerdo a quien) comentar en el blog creo recordar de csai que como aficionado le importaba un pimiento que se quieran o se odien, pero que se lo curren para ganar, por nosotros. Bueno, eso decía más o menos.
Y, supongo, eso es lo que a fin de cuentas querremos todos, ¿no? Desde el que no puede ni ver a Saviola hasta el que tiene atragantado a Laporta, hay algo que nos une y es el deseo de que por lo menos este abrazo signifique aparcar durante el máximo tiempo posible un divorcio evidente. Dejar para final de temporada cualquier explosión y olvidarnos durante un tiempo si se traspasa a este, se marcha aquel, se revoluciona la plantilla, se nos marcha el entrenador o lo que sea.

Pero, cuidado, no caigamos en la tentación de que esos lindos sueños nos oculten la realidad. Este vestuario está 'tocado' y no poco. Viene, creo, de lejos. Quizá desde el día en que a Eto'o se le concedieron vacaciones extras tras un Mundial en el que él no participó (aún recuerdo la cara de tontos que se les quedó a Giuli o Valdés al enterarse el primer día de pretemporada); quizá desde que Ronaldinho se acostumbró a 'borrarse' de los entrenamientos con la famosa excusa de 'se queda en el gimnasio'. No sé desde cuándo pero estoy convencido que todo ello ha ido provocando un caldo de cultivo que ha acabado por explotar de la peor manera. Protegido por Laporta y puenteando a Rijkaard, Eto'o se ha crecido hasta límites insospechables y amparado por su condición de crack Ronaldinho ha hecho lo que le ha venido en gana. Y, encima, con el apoyo de su propia guardia pretoriana liderada por Motta, Deco o Belletti.

Cruyff siempre dijo que el fútbol es una profesión para divertirse. Pero, a la vez, siempre aclaró que era eso, una profesión. Con unas obligaciones. Los Iniesta, Puyol, Xavi, Oleguer, Saviola, Valdés, Zambrotta, Thuram, Ezquerro y compañía han demostrado por activa y por activa y por pasiva vivir en esta situación. Pero 'los otros' han acabado por convertir el vestuario en un cachondeo constante alrededor de su 'gurú' que ha roto la convivencia. Dicen, los que lo siguen de cerca, que este vestuario está poco menos que partido en dos y los que hace algún tiempo lo querían comparar con el Dream Team se han dado cuenta que no hay comparación posible.

¿Qué hacer ahora? Laporta con su silencio no ha hecho más que dejar en manos del propio vestuario la patata caliente. No imponer ni una simple multa a Eto'o ni salir a apoyar ahora explícitamente a Rijkaard le ha retratado una vez más. El entrenador, yo lo vi así en su rueda de prensa junto a Begiristain, se ha dado cuenta de que poco le queda por hacer en este club y tendrán que ser los futbolistas los que, como puedan, sobrevivan de la mejor manera hasta final de temporada. Me niego a creer que a Eto'o se le vaya a dejar de lado principalmente por una cuestión de egoismo. Se necesitan sus goles y de alguna manera sus compañeros estarán a su lado para que vuelva a ser el que era en el campo. De la misma manera que se ha soportado (que no compartido) que Ronaldinho haga lo que quiera por lo que significa en el césped, ahora se intentará dejar en un segundo plano cualquier problema personal.

De hecho, incluso estoy seguro que a Eto'o los 'currantes' le perdonarán con más corazón del que podría pensarse. Aunque el camerunés, que dijo que 'no olvida', bien haría en recordar que aunque fuera hipocritamente, Ronaldinho dio el paso de enterrar el hacha de guerra.

A final de temporada será el momento de hacer 'tabla rasa'. Muchos ahora apuestan por la marcha de Eto'o pero yo no lo tengo tan claro. Veo poco menos que imposible que se mantengan las mismas caras en el vestuario la próxima temporada pero, que quereis que os diga, veo más cercana la marcha de Ronaldinho (y alguno más a su vera) que la del camerunés.

Y es que yo tiemblo sólo de imaginarme al Barça sin sus goles. Al Barça sin la magia de Ronaldinho hace meses que me he acostumbrado...

PD.
En momentos de culé-depresión nada mejor que pasarse por youtube.com, colocar la palabra Barça en el buscador y alegrarse la vista con casi 7000 videos. Desde Kubala hasta Ronaldinho, pasando por Rivaldo, Ronaldo, Bakero, Rexach... Es la mejor manera de recuperar la sonrisa y, de paso, entender que de peores hemos salido. ¿O no?

Y por cierto, 'chapeau' para Casillas: 'Si el Barcelona está en crisis, nosotros debemos estar en el lado oscuro'.

miércoles, febrero 14, 2007

FIN DE CICLO

Cansado de ser simplemente el primero de los secundarios, Eto'o perdió la cabeza. Atrapado (él consideró que amparado) por la estupidez de Laporta, Eto'o se ha suicidado. Falta por ver si el suicidio es definitivo o la enfermedad podrá reconducirse, pero parece poco probable que así sea.
¿Hasta que punto ha metido la pata el camerunés? Hasta el fondo, sin duda. Pero, ojo, sería interesante, lo es, pararse a analizar lo que dijo. Más allá de la inoportunidad (absoluta) y de la falta de tacto (evidente), Eto'o ha dejado al descubierto una fractura existente.
Atacó a Rijkaard (hay quien opina que el técnico hizo bien aireando su negativa a entrar, yo no) por considerarse menospreciado; destrozó a Ronaldinho ('yo entreno siempre, hasta lesionado) con una indirecta-directa que se palpaba con las ausencias continuadas del brasileño en las sesiones; puso en duda el compañerismo del vestuario (los clanes existen) y le mandó un recado a Rosell por el tema de la renovación de Ronaldinho-2014. Ahí, inocente de mi, veo la gran metedura de pata de Laporta, que queriendo tranquilizarle el lunes (¿¡con qué moral puede un presidente entrar en estos temas!?) puede que nombrase a su enemigo en todo este asunto. Y, por cierto, le dio la razón, sin saberlo, a Cruyff que un día antes había expresado su convencimiento de que era hora de comenzar un nuevo ciclo.

Recuerdo que la semana siguiente de quedar eliminado el Barça por el PSG de la Champions, hará unos once años de ello, Stoichkov 'incendió' el vestuario atacando a Cruyff a través de su hijo Jordi. Hristo acabó por bajarse los pantalones porque los pesos pesados de aquella plantilla (Koeman-Bakero-Amor) le pusieron contra la pared. ¿Hay quien esté en condiciones de hacerlo ahora? No creo que sea Rijkaard el más indicado para apagar ahora un incendio que en cierta manera él provocó. Y desde hace tiempo. El entrenador, en cierta medida, ha navegado como ha podido en un mar de egos encontrados y ha superado de la mejor manera posible el peso de los brasileños. Y esa ha sido su perdición. Muchos son los que no entienden-entendemos decisiones como la renovación de Belletti, la manga ancha con Motta (algún día hablaré de él), los cambios de humor de Deco, las titularidades de Edmilson, los apoyos defensivos de Ronaldinho a Silvinho y su pasotismo total respecto a Van Bronkhorst... Y, como punto culminante, la total sumisión a la estrella. Y eso ha ido minando al vestuario hasta que ha explotado.

De la peor manera, en el peor momento. De acuerdo. Pero tenía que llegar un día u otro. Ojalá hubiera sido en junio, una semana después de ganar la Liga (o perderla) y tras conquistar la Champions (o no). Pero no nos equivoquemos. De lo que ha dicho Eto'o hay que extraer el fondo y no quedarse sólo con la forma. Ha denunciado, de mala manera, la existencia de una aristocracia en el vestuario que lo ha acabado por pudrir. Ha roto un encanto que se aguantaba con alfileres y ya nada será igual. Comenzó el domingo y acabó un fatídico martes y 13, un día después de que el 'gran Jan' se metiera en camisas de once varas hablando con él y rebajándose a un conflicto en el que nada tenía que hacer. Laporta dio alas a la rabia de Eto'o y éste, como un niño malcriado, pensó estar por encima del bien y del mal.
Fue bonito mientras duró. Pero se ha acabado. De la peor manera. Seguro que Rijkaard buscará la manera de echar agua al fuego y que Laporta buscará la forma de enfriar los ánimos. Es incluso probable que desde el vestuario los Puyol, Xavi o Márquez intentenhacer más llevadero el divorcio. Pero por más paños calientes que se pongan, esto se ha acabado.
Bienvenidos al Barça real. Es nuestra historia. Para los que se flagelen con ello baste recordarles que este club sobrevivió a Samitier cuando se fue al Madrid, a el desencuentro de Kubala y HH, la marcha de Suárez, Cruyff, Weisweiler, Maradona, Schuster, el motín del Hesperia, Laudrup, la guerra Núñez-Cruyff, Figo o Gaspart. Ahora, seguro, se sobrevivirá a Eto'o, Ronaldinho y Laporta. Este último, para mi, es el que ha provocado la deslealtad del camerunés con todos y cada uno de nosotros, empezando por sus compañeros, siguiendo por su entrenador y acabando por el escudo que lleva en el pecho.
¿Nos tomamos otra copa en el Bikini?