Señora... Estamos en una misión de Dios

martes, octubre 24, 2006

Los hijos del 'Dios' Ferguson


Colgada del despacho de Alex Ferguson luce una fotografía de 1990. Y no es una imagen al 'uso'. No aparecen allí los cracks del momento, sino un grupo de críos desconocidos celebrando una título con los equipos inferiores del 'ManU'. Allí se ven sonrientes a Gary Neville, a Ryan Giggs, a David Beckham, a Niccky Butt y a Paul Scholes entre muchos otros. Todos ellos son hijos de 'Fergy' y de una u otra manera se hicieron hombres y triunfaron en el primer equipo de los 'red devils'. De hecho, tres de ellos aún lo hacen y están, con todo el merecimiento, entre los históricos del club, los que más han jugado.
El 'jefe', sin discusión, es Ryan Giggs. Fue el primero en debutar con los 'mayores' en marzo de 1991, con apenas 17 años y desde entonces lleva a sus espaldas 679 partidos con la camiseta del United, siendo el tercero con más apariciones en la historia del club. Sería bueno recordar que fue uno de los que Cruyff puso en su famosa lista de 1995, aquella que Núñez descalificó con el comentario de la portera.
Tras él aparece Gary Neville, un lateral a menudo desprestigiado y criticado pero que desde que debutó en septiembre del 92 contra el Torpedo de Moscú ha jugado 515 partidos con el primer equipo de Old Trafford. Considerado uno de los mejores amigos de David Beckham, durante años jugó junto a su hermano menor Phil, al que Ferguson dejó marchar (erroneamente para mi) hace un par de temporadas.
Y el siguiente es Paul Scholes, el pelirrojo. El domingo ante Liverpool Scholes entró en el club de los '500' y lo hizo dando otro espaldarazo a las esperanzas del 'ManU'. Fue, junto a Beckham, al que más le costó llegar al primer equipo, pero desde que debutó, el 21 de septiembre del 94 ante el Port Vale, no se entiende una alineación del United sin la presencia del pelirrojo.
Bajo el liderato de Roy Keane y junto a Butt y Beckham, Scholes ha ido creciendo de manera espectacular en este equipo hasta el punto de convertirse en una de las máximas leyendas del club. Hoy es el nóveno con más partidos a sus espaldas y el 12º máximo realizador con 132 goles.
Y, es curioso, de los diez futbolistas con más partidos en el United cuatro (estos tres más Dennis Irwin, que se fue en 2002 con 529) han actuado bajo las órdenes de Alex Ferguson.
De aquella fotografía hoy faltan Beckham y Butt. La marcha de David estaba cantada y era poco menos que obligada por su 'entorno' y sus problemas con Ferguson; la de Butt aún no se la explican mucho en Manchester. Sin ser jamás titular fijo, entre 1992 y 2004 jugó cerca de 400 partidos.

lunes, octubre 23, 2006

Otra en la frente


No aprendemos. Bueno, perdón, no aprenden, pero en el 'entorno' algunos tampoco. Los habrá que suavicen la semana restándole importancia a las dos derrotas, pero bueno sería que algunos de los que 'toman decisiones' se lo replanteara más en serio.
En Stamford Bridge salimos con el smoquing y en el Bernabéu tres cuartos de lo mismo. Se repiten los errores de manera, en mi modesta opinión, alarmante. Ronaldinho sigue 'desaparecido' y, lo que es peor, sin dar síntomas de querer regresar. Habrá que ver si hoy tampoco entrena... El día que el Valencia jugó en el Camp Nou el gol de Villa comenzó a gestarse por su nula predisposición a echar una mano al lateral; ayer en Madrid se repitió la historia porque a Sergio Ramos le miró de lejos marchándose con el balón por la banda.
Lo de Deco es igualmente preocupante. Hasta ¡ocho pases! envió al contrario en el centro del campo y en la mayor parte de esos errores no hizo ni el ademán de querer enmendar sus errores. Iniesta y Xavi (otro que ha descendido en su nivel) no se bastan por si solos si el brasileño-portugués sigue con esta 'pájara' que arrastra.
A Gudjohnsen ya lo estamos descuartizando. Es cierto que falló más que una escopeta de feria y que a Eto'o lo hizo aún más imprescindible... Pero ¿alguien se ha parado a pensar en que NO ES DELANTERO CENTRO?. Miremos sus números en el Chelsea y en la posición que ocupaba allí, siempre por detrás de Drogba o de Hernán Crespo. Quien decidió su fichaje debéría, quizá explicar para qué lo trajo.
Lo de Thuram, para mi clama al cielo. Raúl le retrató en el 1-0 y en el 2-0 ni salió a cerrar al que subía ni a cubrir al que remataba. Se quedó en tierra de nadie y así le fue. Para brillar contra el 'Getafe de turno' no valía la pena traerlo. ¿Dónde estarán ahora los que tanto criticaron a Cannavaro y ensalzaron a Thuram y Zambrotta? porque lo de Zambrotta es también para hacérselo mirar. Permitió recibir de cara el balón siempre a Robinho y estuvo de un desastroso absoluto.
Auque Messi esté excepcional, que lo está, con eso no basta. Nos dio un repaso el Sevilla en Mónaco, casi nos amarga el Celta, nos frenó el Valencia, el Sevilla, otra vez, nos puso alerta, se empató con fortuna en Bremen, nos tumbó el Chelsea y nos ha dado otro revolcón el Madrid. Somos líderes, sí, pero ojo, hemos ganado a 'equipazos' como Osasuna, Athletic o Racing.
No hay más ciego que el que no quiere ver. Y habría que irse sacando la venda de los ojos y ver la realidad. A ver si nos estaremos 'galactizando'.

jueves, octubre 19, 2006

Drogba, la pesadilla


Conocido como 'Drogbazooca' o 'Diamante negro' Didier Drogba se ha convertido de la noche a la mañana en el futbolista de moda en Inglaterra y Europa. Mourinho se quedó prendado de él cuando el 22 de octubre del 2003 su Oporto ganó en Marsella (2-3). Drogba, que una jornada antes de aquella Champions le había marcado tres goles al Partizán, marcó el primero del Olympique y aunque el Oporto terminó ganando, 'Mou' marcó su nombre con tinta roja. Fue su primera exigencia a Abramovich al llegar al Chelsea y en Stamford Bridge aterrizó mediante 38 millones de euros con la misión de sustituir a Hasselbaink, que se marchó al Middlesbrough.
Pero la carrera de Drogba en los 'blues' no ha sido, hasta ahora, todo lo feliz que se presagiaba. Le salpicó de alguna manera el escándalo Mutu (se atrevió a defender al rumano cuando Mourinho le despidió de mala manera por el affaire de las drogas), no se entendió como se esperaba con Kezman (llegado el mismo año que él desde el PSV), luchó después con Hernán Crespo (otro incomprendido por el entrenador portugués) y, por fin, este pasado verano estuvo cerca de abandonar el club cuando Mourinho convenció a su 'jefe' del fichaje de Shevchenko (porque, no nos engañemos, a 'Sheva' Mourinho le perseguía desde hace tiempo). Pero aunque le quisieron todos los grandes de Francia (curiosamente nadie en España o Italia apostó por él), Drogba permaneció en el Chelsea... Y acertó con su decisión.
El gol del miércoles ante el Barça no es un oasis en el desierto. Esta temporada se ha destapado definitivamente y ya suma nueve dianas en once partidos oficiales con su club. Fuerte como un roble, veloz como pocos, listo en el desmarque, asfixiante en la presión al defensa y con un remate demoledor, la llegada de Shevchenko lejos de hundirle le ha catapultado. Ya no es sólo la estrella en Costa de Marfil, ahora tiene, sin excepción, a la hinchada del Chelsea a sus pies, a todos los medios de comunicación rendidos a sus facultades y a Europa entera expectante por lo que será capaz de hacer.
Drogba se ha destapado. Le ha costado, pero cuando lo ha hecho, ha sido a lo grande. Y nosotros lo hemos sufrido (y disfrutado, que conste, porque el gol que marcó es de 'traca i mocador').

Algo no funciona

Alejado de su dulce morada este Barça se aguanta por alfileres. ¿Exagerado? Habrá quien cierre los ojos a la evidencia pero esta noche el Chelsea nos ha dado un baño de arriba a abajo. Ashley Cole no es Del Horno y Messi se ha atragantado con él. Cerrado en la banda ha pretendido romper por el centro y aunque lo intentó una y otra vez, la suerte no le acompañó. Bueno, ni la suerte ni el equipo, ni la táctica ni nada. Ahora algunos dirán que nos ha ganado un equipo feo y que Rijkaard con la entrada de Giuly demostró su grandeza. ¿Grandeza? Gio ha vuelto a demostrar que necesita unos apoyos que Ronaldinho no está dispuesto a darle, Puyol sigue viviendo al borde de un ataque de nervios, Edmilson anda perdido desde tiempos inmemoriables... Y el equipo se resiente de un centro del campo en el que Deco ni funciona ni está y Xavi no alcanza a tapar.
Lo de Ronaldinho es otro cantar. Sigue a la suya, ausente y fuera de forma. Aunque 'no passa res'. Alguien dijo que se juega como se entrena y como él de eso parece olvidarse demasiado a menudo así le van las cosas.
A él y al equipo en general. Demasiadas dudas en vísperas del viaje al Bernabéu donde si se gana todo quedará en nada y si se pierde los habrán que dirán que es un partido, como el de hoy, que se podía perder y que aún vamos por delante. Pero iría siendo hora de ponerse las pilas porque los títulos no se ganan ahora, pero sí pueden empezar a perderse

Giovane Elber


'Ha llegado el momento de la retirada'. Lo dijo, simple como él es, en Belo Horizonte, donde encara sus dos últimos meses de contrato con el Cruzeiro. Giovane Elber se marcha, lo deja. Con 34 años y 16 de profesional a sus espaldas, el que fuera 'cañonero' por antonomasia del Bayern de Múnich entre 1997 y 2003 ha decidido dejar de arrastrarse, que es lo que hacía desde que emigró al Olympique de Lyon.

Elber es de aquellos brasileños que la 'torcida' no descubrió hasta que no triunfó en Europa. Comenzó en el Londrina de su país pero el Grashoppers le lanzó a la fama. 46 goles en tres años le abrieron la puerta del Stuttgart y tres años y 64 goles después le sirvieron para dar el salto al Olympiastadion de Múnich, donde al lado de Effenberg se hinchó a marcar tantos goles como falló. Porque Elber era eso, un goleador a la vieja usanza, exento de técnica pero con un olfato más que correcto. Lástima que en el 2002, en unos cuartos de final de la Champions se le torciera la puntería... Fue él quien le dio con sus fallos el pase a semifinales al Real Madrid, que allí eliminaría al Barça antes de lograr su último título continental en Glasgow.
En el 2003, iniciada la temporada, se fue al Olympique de Lyon pero una lesión acabó con él. Tras un primer curso correcto, al segundo todo se torció y el 'OL' logró desembarazarse de él. Regresó a la Bundesliga pero en el Borussia Moenchengladbach (un grande en los 70 hoy venido a menos) fracasó soberanamente. Sonó para fichar por el Levante pero acabó por volver a su país y allí apura sus últimos días. En 22 partidos ha marcado seis goles y ha decidido decir basta.
Echaremos de menos su patoso andar, sus estrafalarios remates y sus goles... Aunque algunos no le perdonaremos (cariñosamente) aquellos errores ante el Real Madrid.

miércoles, octubre 18, 2006

Ese equipo 'artificial'


'El Chelsea es un club artificial, forjado a base de talonario. El Barça es un club con historia, con una afición que se identifica por un sentimiento'. Publicado en la prensa del 18 de octubre 2006. Sin comentarios...
Fundado en 1905, el Chelsea debe ser uno de los pocos, poquísimos, clubs que siempre ha jugado en el mismo estadio. En 1915 jugó la final de la Cup contra 'otro club artificial' que se llama Sheffield United. Siendo, que siempre lo fue, un club con solera pero de 'segunda clase' en Inglaterra, ganó la Liga en 1955, la Supercopa inglesa un año después o la Recopa en 1971 ante un tal Real Madrid.
En ese club 'artificial' han jugado Ray Wilkins, Terry Venables, Dennis Wise, Kerry Dixon, Ron Harris (795 partidos en 19 años), John Hollins, Charlie Cooke, Peter Osgood, Barry Bridges, Peter Bonetti (732 partidos en 18 años), Hughie Gallacher, Jack Harrow, Roy Bentley, Peter Sillett, Frank Blunstone, Jimmy Greaves, Glen Hoddle y tantos otros que, obviamente, a muchos de nosotros la mayor parte nos sonarán a 'chino' pero que en la historia del fútbol británico son poco menos que leyendas. Y a ese club lo entrenó un tal Ted Drake en los 50, considerado de los mejores managers de Inglaterra.Habría que irse a Inglaterra y preguntar si saben quienes fueron los Asensi, Migueli, Rexach, Olivella, Segarra, Rifé, Sadurní, Marcial, Basora, Ramallets y tantos otros que aquí consideramos leyendas.Ese club 'artificial' sobrevivió como pudo a la locura de un tipo llamado Ken Bates que lo arruino y ahora está, 'millones mediante' en la élite. Está construido así, cierto, a base de dinero pero no sé si Ronaldinho, Deco, Eto'o, Rivaldo o el propio Koeman, por ejemplo, llegaron al Barça siendo unos desconocidos.
Cualquier día de estos nos toca jugar contra los Tottenham, Aston Villa, Everton, cualquiera de los dos Sheffield's, West Ham o Manchester City de turno y les consideramos un 'recién nacido'. Y no digamos, por ejemplo, el Nottingham Forest. Los que tanto han denostado al Chelsea, ¿qué sabrán de él?